Tendencia plana en los fletes de contenedores
La tendencia general de los fletes de los contenedores es plana o, como mucho, con un ligero descenso al inicio de la semana 19 del año. La demanda se mantiene en sus niveles de extrema prudencia y los armadores utilizando sus instrumentos habituales (‘blank sailings’, ‘slow speed’), lo que mantiene controlada la capacidad de manera que los fletes no se les escapen hacia abajo. La tendencia plana viene ya de las dos semanas anteriores. Posiblemente, surgirá por parte de los armadores alguna ‘peak season’ nueva o una ‘surcharge’ con la que intenten animar el mercado. Incluso, alguno de entre los grandes ha anunciado para este mes de mayo un aumento de los fletes.

Malos tiempos para la lírica o para el ‘green shipping’
Malos tiempos, efectivamente, que lo fueron para la lírica, según un poema de Bertold Brecht. La frase está aceptada hoy en día de forma universal para reconocer que son tiempos difíciles para una actividad determinada, en este caso la lucha contra el cambio climático.
Una de las iniciativas estrella es la ‘Maersk Mc-Kinney Moller Center for Zero Carbon Shipping’, pionera en la aplicación de medidas en el mundo marítimo para llegar a cero emisiones. La retirada de varios de los asociados a este proyecto, por razones a las que no son ajenas las presiones del gobierno de los EEU a los acuerdos de Paris, Net Zero Frame, etc., han supuesto un revés económico que ha conducido a prescindir de un tercio de los colaboradores de este proyecto.
MEPC 84: el Net Zero Frame continúa vivo
Terminaron las sesiones del Marine Environment Protection Committee (MEPC) en su 84 reunión, celebradas en Londres la semana pasada, y se ponen de manifiesto dos lecturas diferentes de sus resultados, fruto de los dos bandos enfrentados. Por un lado, los petroestados, liderados por Arabia Saudita con el refuerzo de la directora de la FMC de los EEUU, que pretendía darle carpetazo al Net Zero Frame. Por otro, los países de la UE y las organizaciones marítimas: World Shipping Council, International Chamber of Shipping, Global Shippers Forum. Todo un panel de esfuerzos, liderados por el secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, para mantener viva la meta, cosa que aparentemente se ha conseguido.
Las espadas quedan en alto hasta la reunión del MEPC 85, que se celebrara el 30 de noviembre próximo. Hasta entonces, dos sesiones de los grupos de trabajo del Internal Sesion Working Goups (ISWG) servirán para preparar un pacto, seguramente con concesiones de ambos grupos. Este supondrá una mayoría que fije los acuerdos para alcanzar la ansiada reducción de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) mediante el pago por emisiones y la creación del fondo financiero que sirva a la ayuda para los países en vías de desarrollo que sufren las consecuencias del cambio climático (islas Vanuatu por ejemplo) y a la financiación de la obtención de nuevos combustibles no contaminantes. En esta ocasión, el grupo mayoritario ha supuesto 55 votos por la continuidad del NZF y la consecución de acuerdos, contra 51 por su abolición. Otoño de este año será el tiempo de los compromisos para que el NZF salga adelante, perdiendo, eso sí, algunas espuelas en el camino.
La reunión sí que sirvió para acordar diferentes aspectos técnicos que suponen un apoyo en el camino del NZF, y la confirmación de la Emission Control Area (ECA) del Atlántico Nordeste, que incluye Groenlandia, Canarias y Madeira como zonas libres de NOx y SOx, que entrará en vigor en septiembre de 2027 y de la que ya informamos en NAUCHERglobal.
Los combustibles se mantienen relativamente estables en sus precios
Y seguimos.
Seguimos en el ‘impasse’ de la apuesta por la apertura de Ormuz, mientras el precio de los combustibles se va manteniendo a lo largo del mes de abril. ¿Hasta cuándo? Pues, la palabra hoy es: volatilidad.
Volatilidad momentánea porqué el precio de las materias primas, como el crudo, el gas y los fertilizantes siguen al alza, con lo que el augurio, en el caso de que no que se abra el Estrecho de Ormuz, no es positivo para la economía en general. Como ya es sabido universalmente, mayores costes para una gran cantidad de aspectos económicos y, en consecuencia, inflación creciente. Algunos expertos avisan de que el margen para actuar, abriendo Ormuz, se está reduciendo peligrosamente. Con una gran cantidad de petroleros llenos aguardando la apertura, el viaje a las refinerías de destino toma su tiempo, después el refino, etc. Hasta que el combustible llegue a los mercados y se abaraten los precios.

Lo último que sabemos es la posible frustración de la ‘Operación Libertad’, lanzada por Trump para abrir Ormuz. Se inició con dos destructores lanzamisiles que se adentraron en Ormuz y escoltaron a dos buques civiles en la salida. La Guardia Revolucionaria Iraní (GRI) trató de frustrar la operación mediante un ataque con lanchas, drones y misiles. El mando militar de los EEUU ha informado que sus fuerzas armadas frustraron el ataque y los dos buques salieron indemnes. La GRI, como es natural, dice lo contrario. Lo peor sería una vuelta de tuerca en la escalada de las tensiones y el retorno de los ataques generalizados. Lo sabremos en los próximos días.

