La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha puesto en servicio la nueva pasarela peatonal de Cala Corb, en el puerto de Maó, una infraestructura que conecta este enclave con el muelle de’n Pons y que incorpora 67 amarres para embarcaciones deportivas de pequeña eslora. El proyecto refuerza la conexión entre el puerto y el municipio de Es Castell y amplía la oferta de servicios portuarios en una de las dársenas con mayor demanda de amarres de Menorca.
La inauguración ha contado con la presencia del director de la APB, Toni Ginard; el presidente del Consell Insular de Menorca, Adolfo Vilafranca, y el alcalde de Es Castell, Lluís Camps, quienes han coincidido en destacar el valor de una actuación que mejora la accesibilidad peatonal y la integración del puerto con el entorno urbano. La nueva pasarela elimina la barrera natural que suponía el acantilado existente entre Cala Corb y el muelle de en Pons, dando continuidad al recorrido peatonal junto al litoral. Paralelamente, el proyecto ha permitido instalar nuevos pantalanes con capacidad para 67 embarcaciones de pequeña eslora, cuya gestión corresponderá directamente a la APB, incrementando así la disponibilidad de atraques en el puerto de Maó.
La apertura de la infraestructura se había retrasado tras los desprendimientos registrados a comienzos de año en el acantilado contiguo. Antes de su puesta en servicio, la Autoridad Portuaria ejecutó trabajos de limpieza, saneamiento y estabilización del talud, con una inversión de 40.000 euros para garantizar la seguridad de los usuarios durante la temporada estival.
Mejora de los servicios portuarios
Durante el acto inaugural, Toni Ginard ha destacado que la actuación «mejora significativamente tanto los servicios portuarios como la relación entre el puerto y la ciudadanía», al tiempo que ha recordado que el aplazamiento de la apertura respondió exclusivamente a criterios de seguridad. Por su parte, Adolfo Vilafranca ha subrayado que el proyecto contribuye a acercar el puerto a los ciudadanos y a reforzar la integración de la fachada marítima de Maó con los municipios de su entorno. En la misma línea, el alcalde de Es Castell, Lluís Camps, ha calificado la nueva conexión como una infraestructura «muy esperada» por vecinos y visitantes, al facilitar un recorrido peatonal seguro y accesible por el borde marítimo.
Una vez concluya la temporada de verano, la APB retomará las actuaciones con la ejecución del proyecto definitivo de consolidación del acantilado, una intervención de mayor alcance destinada a reforzar la estabilidad del terreno y minimizar el riesgo de futuros desprendimientos. La construcción de los pantalanes de Cala Corb, que incluye la nueva pasarela, ha supuesto una inversión final de 3,4 millones de euros. Con esta actuación, la Autoridad Portuaria de Baleares culmina un proyecto estratégico para el puerto de Maó orientado a incrementar la capacidad de atraque para embarcaciones de recreo, mejorar la movilidad peatonal y avanzar en la integración puerto-ciudad mediante unas instalaciones más accesibles, seguras y funcionales.

