Hace más de tres semanas, el MARIA FRANCISCA llegaba al puerto de Vigo después de sufrir un corrimiento en parte de su carga, debido a las malas condiciones de la mar. Las borrascas Harry, Ingrid, Joseph, Kristin y Leonardo han dificultado y mucho el plan de actuación diseñado, pero el operativo ha resultado, una vez más, todo un éxito, dejando patente la capacidad del puerto de Vigo no solo como puerto de refugio del Atlántico sino como enclave especializado en verdaderos desafíos logísticos.
El Muelle Transversal se despide del MARIA FRANCISCA que pondrá rumbo a Amberes, donde compartirá espacio con otros buques que han tenido que hacer un alto en el camino para guarecerse de la sucesión de temporales que azotan nuestras costas. Vigo escribe una nueva historia gracias a una comunidad portuaria altamente especializada y a la magnífica coordinación de todos sus actores.

