Desde lunes 6 de abril, el puerto de Tarragona ha ampliado la operativa de carga y descarga de productos agroalimentarios por ferrocarril hasta llegar a los cinco trenes semanales con destino Zuera, en la provincia de Zaragoza. La operativa que hasta ahora trabajaba con tres trenes cada semana, pasa a operar utilizando dos nuevas composiciones ferroviarias de 15 vagones cada una para transportar diariamente 900 toneladas de mercancía, lo que supone un movimiento semanal de 4.500 toneladas de cereales y sus derivados.
El servicio, gestionado por el operador ferroviario Go Transport, transporta cereales desde los almacenes de la zona portuaria hasta Zuera, en el centro del Aragón, donde el grupo Alendi dispone de varias fábricas de piensos desde donde procede a la distribución de la mercancía a sus clientes finales. Los principales cereales que se mueven en esta operativa son el maíz, el trigo y el centeno.
Las cargas de cereales, procedentes mayoritariamente de Asia y América Latina, se llevarán a cabo de lunes a viernes en las instalaciones del puerto donde para la manipulación de estas cargas, las diferentes terminales e instalaciones están dotadas de maquinaria muy especializada.
Un tren equivale a 35 camiones
El hecho que sea una operativa diaria implica la necesidad de tener operativos dos composiciones ferroviarias para poder dar el servicio de carga y descarga ininterrumpidamente, hecho que consigue un salto cualitativo y cuantitativo en la cadena logística y ofrece un mejor servicio a los clientes, tanto desde el punto de vista económico como en sostenibilidad, teniendo en cuenta que cada tren operado equivale a 35 camiones descargados.
Con este sistema, el puerto tiene un enorme potencial para transportar mercancías por ferrocarril en destino en las zonas de Madrid, Valencia, Zaragoza Lleida y Vic, y, en estos momentos, se trabaja desde el departamento comercial para sumar nuevos clientes al servicio de la lanzadera ferroviaria para el movimiento de agroalimentarios. Las empresas de la comunidad portuaria que desarrollan esta actividad son Ership y Euroports, a pesar de que se prevé que más operadores se añadan a esta iniciativa que ya ha obtenido unos excelentes resultados.
Una operativa sostenible
Una proyección de esta operativa permite estimar que este movimiento de agroalimentarios por ferrocarril moverá al menos 207.000 toneladas anuales con el movimiento de dos trenes diarios (ida y vuelta) contra los 70 camiones (35 camiones de ida y 35 de vuelta) que se necesitaban para mover las 900 toneladas diarias. Estos números ponen de manifiesto el ahorro económico y el beneficio para el medio ambiente que comportan.
Este cuadro muestra la diferencia de impacto medioambiental entre una operativa de 900 toneladas movidas diariamente con camión o transportadas con esta operativa ferroviaria. Los datos de la tabla siguiente reflejan de forma muy clara que la operativa por tren representa una disminución de cerca del 75% en cada uno de los valores medioambientales.
Con esta operativa de dos trenes diarios (trayecto de ida y de salida) se evita la salida a carretera de 70 camiones en un día, 350 camiones por semana. Si tenemos en cuenta que anualmente hay unas 46 semanas operativas, esta operativa ferroviaria elimina aproximadamente 16.100 camiones-trayectos circulando por las carreteras.
Líder en el movimiento de productos agroalimentarios
Históricamente, el puerto de Tarragona lidera a escala estatal de los movimientos de cereales y harinas, además de los piensos y forrajes. En estos momentos, se ha convertido en el primer puerto del Mediterráneo en productos agroalimentarios a granel, logrando casi 6 millones de toneladas el año pasado. Para el almacenamiento de estos productos, la instalación dispone de 260.000 m² de superficie cubierta, cifra solo equiparable a las capacidades del puerto en el almacenamiento de líquidos a granel.
Además, Tarragona tiene acceso ferroviario de ancho ibérico a todo el recinto portuario y ancho mixto (UIC+ibérico) en más de 10 km. Dispone asimismo de acceso electrificado a los muelles y terminales de la zona de Ribera, zona dedicada a carga general. El puerto dispone de accesos ferroviarios que conectan con la línea dirección Zaragoza-Madrid, la línea dirección Valencia y la línea dirección Barcelona, por lo tanto está conectado con todo Europa.
La red ferroviaria interna da servicio a todos los muelles operativos. De Este a Oeste, hay tres ramales que conectan la red interna con la red del ADIF. En este sentido, el primer ramal recorre el muelle de Aragón hasta llegar al muelle de Catalunya, donde se desdobla por dos itinerarios posibles. El segundo ramal discurre en paralelo a la orilla izquierda del río Francolí (en sentido Oeste). Este segundo ramal da acceso a los muelles de Castilla (con tres puntos de entrada) y de la Química, llegando a la estación ferroviaria de la Química.
El tercer ramal, conectado a la línea de Valencia, pasa por el muelle de Hidrocarburos hasta llegar a los muelles de Andalucía, Cantabria y Galicia. Concretamente en el muelle de Galicia, está la terminal intermodal la Boella, contigua a la terminal de contenedores. Este ramal también da servicio en las áreas del puerto donde se ubican gran parte de las instalaciones destinadas a carga general como la terminal de vehículos, una terminal multipropósito y la futura Zona de Actividades Logísticas (ZAL).

