Fuentes de la prensa alemana, desmentidas inmediatamente por el grupo Aponte, informan acerca de que MSC estaría sondeando la posible compra de una participación en Hapag Lloyd, con la vista puesta en una mayoría a más largo plazo. La noticia ha sido desmentida por MSC, y en el lado Hapag Lloyd la empresa ha declinado hacer comentarios, calificando la noticia de “especulación”. Es conveniente señalar que en el capital de Hapag Lloyd existe un acuerdo entre los accionistas de referencia: Klaus Michael Kühne (propietaria de Kühne&Nagel) y la naviera chilena CSAV, cada uno de ellos con un 30 por ciento del capital, para asegurar la estabilidad en el control de la naviera, que obliga a ambos a expresarse con una sola opinión y que ha sido renovado hasta 2030. El resto de grandes tenedores son los fondos soberanos de Qatar y Arabia Saudí. En español tenemos un refrán: “Cuando el río suena, agua lleva”, y estos rumores de la prensa, que han sido negados por MSC y tachados de especulación por parte de Hapag Lloyd, bien podrían ser sondeos de una cierta intención de futuro.
Si el caso fuere, los mercados y las instituciones deberían tener en cuenta la posición de ambas navieras. Por parte de MSC, esta copa, según ALPHALINER, el 21,5 por ciento de la flota mundial de portacontenedores, muy distanciada del segundo, que es Maersk con un 13,7 por ciento. Junto a esta posición dominante, encontramos a MSC con una fortísima presencia en el mundo de los buques de crucero (MSC Cruceros), y recientemente en el mundo de los buques petroleros con la compra del cincuenta por ciento de la naviera coreana Sinokor, uno de los mayores armadores de buques petroleros a día de hoy.
La posición de MSC entonces, sería de un dominio apabullante en el mundo del transporte marítimo y actividades subyacentes con sus divisiones de negocio como TiL (Terminal Investment Limited), Medlog y Bolloré Logistics, además de su participación mayoritaria en el negocio de remolcadores y buques “ferry”.De otro lado, la alianza “Gemini” entre Maersk y Hapag Lloyd para el transporte de contenedores, sufriría probablemente un golpe considerable en el caso de la entrada de MSC en el capital de Hapag Lloyd. El aldabonazo en el mundo marítimo sería de gran volumen y su eco resonaría en todas partes.

