La Autoridad Portuaria de Málaga ha dado el primer paso para la creación de un nuevo acceso rodado al recinto portuario a través del eje norte-sur del río Guadalmedina. El consejo de administración ha aprobado la licitación para contratar la redacción de un estudio que analizará distintas alternativas con el objetivo de mejorar la accesibilidad al puerto y reforzar su conexión con las principales infraestructuras viarias de la ciudad.
El documento evaluará diferentes opciones para la construcción de un acceso soterrado y contemplará la elaboración de un anteproyecto básico que determine la solución más adecuada. Entre otros aspectos, se analizará la conexión del puerto con las principales vías de alta capacidad, como la A-7, la MA-20 y la MA-22, así como su integración con la Ronda de Málaga y el propio eje norte-sur del Guadalmedina.
Según la Autoridad Portuaria, esta actuación permitirá mejorar la conectividad del recinto, optimizar los flujos de tráfico vinculados a la actividad logística y turística y favorecer una movilidad más eficiente y sostenible, en línea con las necesidades de crecimiento del puerto y la transformación urbana de la ciudad. Durante la misma reunión, el consejo de administración ha aprobado la adjudicación de la explotación de la nueva lonja pesquera a la Asociación de Productores de Pesca Fresca del puerto de Motril, tras la resolución del correspondiente concurso público.
Conexión ferroviaria
Por otro lado, el presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, ha informado sobre la incorporación del organismo a la Alianza Europea para el Desarrollo de Corredores Ferroviarios y Redes Transeuropeas de Transporte (TEN-T), una iniciativa que busca fortalecer la conexión de la Península Ibérica con los principales corredores logísticos del continente.
La integración del puerto de Málaga en esta plataforma de cooperación permitirá colaborar con otras autoridades portuarias e instituciones europeas para impulsar el transporte ferroviario y la intermodalidad, considerados elementos clave para mejorar la competitividad logística, promover un transporte de mercancías más sostenible y avanzar en los objetivos de descarbonización marcados por la Unión Europea.

