El Comité de Protección del Medio Marino de la Organización Marítima Internacional (OMI) ha inaugurado en Londres su 84ª sesión (MEPC 84) con un doble foco: acelerar la descarbonización del transporte marítimo y abordar la creciente preocupación por la seguridad en el estrecho de Ormuz. El secretario general, Arsenio Domínguez, ha advertido que la situación en esta vía estratégica sigue siendo “de grave preocupación”, con miles de marinos atrapados a bordo de buques en el Golfo, expuestos a riesgos operativos y a una fuerte presión psicológica. Así, ha subrayado que el prolongamiento de la crisis incrementa el peligro de accidentes, incluidos los de carácter ambiental, y ha reiterado la necesidad de desescalar tensiones mediante el diálogo.
En paralelo, Domínguez ha instado a los Estados miembros a lograr avances concretos en el marco ‘Net-Zero’ de la OMI, orientado a eliminar las emisiones del transporte marítimo internacional. Ha pedido un enfoque pragmático y constructivo para alcanzar consensos, tras meses de negociaciones técnicas y políticas.
Retos ambientales
La agenda del comité incluye medidas para reducir los gases de efecto invernadero, mejorar la eficiencia energética de los buques y desarrollar normativas sobre nuevos combustibles y tecnologías, como la captura de carbono a bordo o la propulsión eólica. Según datos de la OMI, la intensidad de carbono del sector ya se ha reducido más de un 38% desde 2008. El encuentro también abordará otros retos ambientales, como la gestión del agua de lastre, la bioincrustación, la contaminación por plásticos y el ruido submarino. Entre los puntos clave, figura la posible adopción de una nueva estrategia para combatir la basura plástica marina procedente de los buques.
La OMI confía en que la sesión permita avanzar en acuerdos globales en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, poniendo a prueba la capacidad del organismo para liderar soluciones multilaterales en el transporte marítimo.

