La Comisión de Territorio de Catalunya ha aprobado definitivamente el planeamiento que establece la ordenación de los usos y los criterios de funcionalidad, optimización de los espacios, medidas de mitigación y adaptación al cambio climático, integración con el entorno y refuerzo de la actividad de la vela para definir el modelo de futuro de Port Balís. De este modo, el plan dota a este puerto de un instrumento de ordenación urbanística y portuaria adaptado a la Ley de Puertos de Cataluña.
“Hoy comienza el proceso para adaptar Port Balís a los retos del futuro mediante la ordenación del espacio, los usos y las edificaciones, con el objetivo de transformarlo en un puerto del siglo XXI», ha valorado la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque. «La propuesta conjuga la modernización de las instalaciones, el fomento de la actividad náutica y el impulso de actuaciones para adaptar las infraestructuras al cambio climático», ha destacado.
El Plan Director Urbanístico Portuario (PDUP) de Port Balís afecta a los municipios de Sant Andreu de Llavaneres y Sant Vicenç de Montalt y abarca la zona de servicio portuario, con una superficie de cerca de 22 hectáreas. Los nuevos criterios urbanísticos se orientan hacia una ordenación flexible de los espacios, basada en parámetros urbanísticos máximos que limitan el impacto visual de los volúmenes construidos y mejoran su permeabilidad, garantizando la funcionalidad de las instalaciones y la integración paisajística de las edificaciones. En el espacio central, la altura se limita a planta baja más una planta primera. En cuanto a los usos, se organizan de manera que la actividad industrial y de servicios quede integrada en el conjunto portuario y se minimice su presencia desde los espacios públicos y las playas.
Integración del puerto con el entorno
La propuesta contempla un paso subterráneo apto para vehículos y servicios de emergencia, conectado con la pacificación de la N-II, que prevé nuevos itinerarios para peatones y bicicletas. Asimismo, mejora la integración del puerto con el entorno, potencia la movilidad interior y da continuidad al paseo litoral. De este modo, se mejora tanto la movilidad rodada como la peatonal, separando el recorrido de los vehículos del itinerario para peatones con el fin de conseguir una movilidad más segura y sostenible.
Se preservan las aguas interiores y se prevé una remodelación de los pantalanes para optimizar la lámina de agua y facilitar la promoción de actividades náuticas, recreativas, turísticas y formativas. El objetivo es preservar y reforzar este puerto como un espacio de referencia para competiciones de vela de ámbito nacional e internacional de alto nivel, potenciando la actividad náutica, la capacidad para organizar eventos deportivos y la formación. Para ello, se establece una distribución de usos por áreas especializadas: equipamientos, actividades náuticas, áreas comerciales y de restauración, servicios técnicos y zona de aparcamiento.
Se desarrollarán actuaciones para promover la sostenibilidad ambiental, como la restauración de la playa del Balís y del entorno de la riera del Balís. En este sentido, se prevé llevar a cabo diversas medidas, como la retirada de elementos construidos, la plantación de especies autóctonas y la mejora de la conectividad ecológica en el ámbito litoral. El plan también incorpora medidas para fomentar el uso de energías renovables, mejorar la eficiencia energética de las instalaciones, reducir los impactos sobre el medio marino y adaptar la infraestructura portuaria al cambio climático.

