El puerto de Barcelona ha cuestionado la idea del alcalde de la ciudad, Jaume Collboni, de que eliminar los cruceros de escala erradique la masificación turística. En concreto, Collboni dejó claro que quería dejar a cero el número de cruceros que hacen escala en la ciudad. La medida más inmediata que se plantea desde el Ayuntamiento de Barcelona es aumentar la tasa turística, ya que según Collboni, “se hace un uso muy intensivo del espacio público y que no generan ingresos a la ciudad”. Desde la Autoridad Portuaria, se ha puesto en duda que esta idea erradique la masificación turística. “Eliminar los cruceristas en tránsito no resuelve el problema de la saturación que vive Barcelona porque el total representa solo el 5% de los visitantes en la ciudad”, han apuntado.
Asimismo, fuentes consultadas de la Autoridad Portuaria apuntan que “se está trabajando para desconcentrar los flujos de los visitantes, diversificando los puntos de interés fuera de los espacios más tensionados y mejorar las operativas de llegada para evitar concentraciones”. Además, dejan claro que el puerto de Barcelona trabaja para cumplir el acuerdo firmado hace tan solo 10 meses con el ayuntamiento, reduciendo la capacidad, incrementando el puerto base y apostando por más calidad y menos impacto. Por último, desde la Autoridad Portuaria de Barcelona también dejan claro que los cruceristas en tránsito también aportan riqueza a la ciudad y, según un estudio sobre el impacto de los cruceros hecho por la Universitat de Barcelona (UB) y actualizando a noviembre de 2025, el gasto medio de los cruceristas en tránsito oscila entre los 46 y 75 euros por persona y día.

