El Port Olímpic, culmina una nueva fase de su transformación para adecuar la infraestructura marítima a la demanda actual y mejorar el servicio de sus usuarios. Como parte de esta nueva fase, se han finalizado los trabajos de sustitución de los embarcaderos, una actuación que ha permitido renovar completamente las instalaciones de amarre de los muelles de Xaloc, Gregal, Mestral y Marina. Los nuevos pantalanes, de tipo flotante mejoran la adaptación a los efectos del cambio climático, como los fuertes temporales o las variaciones del nivel del mar. Con esta actuación, el Port Olímpic se consolida como un espacio más resiliente, más sostenible y mejor adaptado a las necesidades reales de la náutica.
“Con la renovación de los embarcaderos, el Port Olímpic hace un paso adelante clave para adaptarse a los efectos del cambio climático y a la vez, mejorar la calidad del servicio de amarres”, ha destacado la primera teniente de alcaldía y presidenta de BSM, Laia Bonet. La renovación de los pantalanes también ha permitido ampliar la oferta de amarres para embarcaciones de 8 y 12 metros, las más habituales y demandadas del Port Olímpic. “Estas actuaciones refuerzan un puerto urbano más resiliente, más sostenible y mejor integrado en la ciudad, en coherencia con el modelo de Barcelona: infraestructura moderna, uso eficiente de los recursos y espacios públicos de calidad”, ha indicado Laia Bonet, presidenta de BSM. Con estos ajustes, el Port Olímpic cuenta actualmente con 674 amarres.

Otras actuaciones que se han llevado a cabo han sido la instalación de torres inteligentes para el suministro de agua y electricidad, que permiten una gestión más eficiente y segura del consumo gracias a sistemas de control y a la activación de un sistema de facturación automática. Por lo que respecta a la seguridad, se han incorporado cámaras inteligentes que refuerzan el control y la vigilancia de las instalaciones. Los trabajos de renovación de los embarcaderos han supuesto una inversión de 4,5 millones de euros y se han desarrollado a lo largo del último año pero sin afectar a la operativa del Port Olímpic.

