Un museo es mucho más que una mera exposición de objetos o un espacio visitable. Es (debe ser) también, entre otras cosas, un centro de producción de conocimiento y también un foco de divulgación. Las publicaciones son uno de los recursos que un museo puede utilizar.
El Museo Marítimo de Barcelona (MMB) dispone actualmente de dos revistas pensadas para los interesados en la cultura y la historia marítima. Una, Argo, de carácter divulgativo, muy visual y dinámica. La otro, Drassana, clásica y con una larga tradición, una publicación anual que proclama la voluntad del museo de ser un agente promotor y difusor de la investigación en el campo de las Humanidades en relación con la mar.
Drassana ha sido y es un proyecto muy ambicioso, apasionante y arriesgado. Aspira a ser un referente internacional con una mirada amplia hacia lo marítimo, aunque preferentemente focalizada en el mundo mediterráneo. Se trata de una revista que se publica en español, catalán e inglés; esporádicamente también en francés y en italiano.
Una revista científica tiene unos requerimientos muy concretos y estrictos; no es un espacio de información general, sino que presenta artículos especializados que deben ser originales y cumplir unas normas muy estrictas. A cambio, permite dar a conocer investigaciones en marcha, descubrir temas innovadores, y contribuir a la comunidad científica desde un museo, algo poco frecuente en nuestro país. Lo más común es que detrás de una revista científica esté una universidad o un centro de investigación. Drassana es una apuesta firme por colocar el Museu Marítim de Barcelona en el lugar que merece como institución cultural.

La revista se publicó por primera vez en 1989, y combinaba artículos de investigación con información general sobre el museo. En una segunda época cambió el formato y el diseño, pero la primera transformación radical se produjo a partir de 2008, cuando se constituyó el Observatorio Permanente de Historia y Cultura Marítima del Mediterráneo, en el marco de un convenio de colaboración con la Universidad de Barcelona. La revista se lanzó al reto de ser una publicación científica, incorporando nuevos criterios formales y de contenido, y un comité científico internacional.
Ahora se produce la última y más radical transformación, ya que Drassana se publica ahora en versión digital, sobre una plataforma Open Journal System, que facilitará su difusión universal desde el sitio https://revistadrassana.cat/index.php/Drassana. Se inaugura con el último número, el 28, correspondiente a 2020. Aunque presenta todavía algunos aspectos que deben ser mejorados o ampliados, la voluntad del MMB ha sido la de largar amarras lo antes posible para iniciar un viaje nuevo y diferente. Todos los anteriores pueden consultarse también y descargarse en formato Pdf.
Una inmersión en los números publicados hasta ahora puede resultar un auténtico placer para los amantes de la mar y su pasado, una invitación a rescatar aquellos artículos que nos pueden interesar o nos llamen la atención. Drassana ha tratado de pesca, de marina mercante, de corsarios, de construcción naval, de puertos, de guerra y de paz, de instituciones, de personajes, de negreros, etc. En resumen, de casi todas las caras de lo marítimo. La Historia domina como disciplina, pero también la Antropología o el Derecho, la Sociología y la Economía han tenido su espacio. La comunidad marítima tiene intereses muy variados, pero es casi imposible no encontrar en Drassana algo que sorprenda o que ilustre.
Una publicación accesible, gratuita que todos los interesados en la cultura marítima han de tener en cuenta.

