La Confederación Española de Pesca (Cepesca) considera necesaria, pero insuficiente, la prórroga hasta el 31 de diciembre de las ayudas al combustible anunciada por el Gobierno. La organización advierte de que mantener la bonificación actual de 0,20 euros por litro no da respuesta al incremento de costes que afronta la flota ni evita que la mayoría de las empresas dejen de ser rentables.
El gasóleo pesquero supera de media los 1,30 euros por litro y alcanza los 1,40 euros en algunos puertos. Frente a un precio de referencia utilizado por el Gobierno de 0,70 euros, el aumento es de 0,60 euros; sin embargo, el sector operaba a comienzos de año con un precio medio de referencia de 0,55 euros por litro. La ayuda vigente compensa únicamente menos de un tercio de ese incremento y deja a las empresas asumiendo la mayor parte del sobrecoste.
“Valoramos que el Gobierno mantenga las ayudas, pero la prórroga no puede limitarse a conservar una cuantía que fue diseñada para un contexto de precios distinto. Con el gasóleo en los niveles actuales, los 20 céntimos por litro no bastan para evitar que la mayoría de las empresas operen con pérdidas”, afirma Javier Garat, secretario general de Cepesca.
Viabilidad económica
El informe técnico elaborado por la confederación estima que un escenario de subida de 0,70 a 1,30 euros por litro supone un incremento del 85,71% en el coste del combustible. En los perfiles de consumo analizados -palangre y arrastre de gran sol- el sobrecoste anual se sitúa entre 188.100 y 567.000 euros, una carga que compromete la viabilidad económica de las empresas y la continuidad de su actividad.
Cepesca alerta de que el problema trasciende al propio sector. Cuando un buque no puede cubrir el coste de una marea, la alternativa es reducir actividad, aplazar salidas o permanecer amarrado. Esto afecta al empleo a bordo y en tierra, a lonjas y puertos y puede reducir la disponibilidad de pescado de proximidad, aumentando la presión sobre los precios a lo largo de la cadena alimentaria.
“Si el coste no se compensa, las empresas tendrán que asumir pérdidas o reducir actividad. Y si disminuye la oferta de pescado local, la presión termina trasladándose al conjunto de la cadena. Por eso, hace falta una respuesta que proteja a la flota, al empleo y también al consumidor”, añade Garat. La confederación reitera las medidas trasladadas la pasada semana al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación. Cepesca solicita elevar la ayuda al combustible a un mínimo de 0,40 euros por litro; calcularla según el consumo efectivo de cada embarcación, en lugar de mediante medias estadísticas por segmentos de flota; y aplicarla de forma automática como descuento directo al repostar en puertos españoles.
Cuotas a la Seguridad Social
La organización reclama asimismo la exoneración temporal de las cotizaciones a la Seguridad Social de empresas y trabajadores del sector pesquero hasta final de año, así como la creación inmediata del Registro Especial de la flota de altura y gran altura, que permitiría a estos buques acceder a ventajas ya disponibles para la flota mercante.
“Las ayudas deben ajustarse a la realidad del consumo de cada buque y llegar en el momento en que se afronta el gasto. Mantenerlas era imprescindible, pero no resolverá el problema si no se refuerzan”, concluye Garat.

