El secretario general de Anesco, José Luis Romero, participó el pasado 9 de abril en Bruselas en la octava edición de la Conferencia anual de la Federación Europea de Operadores Portuarios Privados (Feport). La jornada comenzó con una sesión inaugural centrada en el papel del clúster marítimo en la autonomía estratégica y el crecimiento económico de la UE a cargo de Kurt Engelen, director del Centro de Estudios de Seguridad y Defensa del Instituto Superior de Defensa de Bélgica.
La primera sesión temática, titulada ‘En un contexto de tensiones geopolíticas, dominancia digital de EEUU y competencia energética de China, ¿cómo puede la UE reforzar su resiliencia y competitividad?’, contó con ponencias de Olaf Merk, asesor principal del secretario general del Foro Internacional de Transporte de la OCDE, y de Remi Mayet, subdirector de la unidad de Seguridad de Suministro de la Dirección General de Energía. Posteriormente, intervino la jefa de Gabinete del comisario europeo de Transportes, Anna Panagopoulou.
Tras la pausa para el almuerzo se inició la segunda sesión, centrada en los desafíos actuales que enfrentan los clústeres marítimos en Europa, en la que participaron, entre otros, el CEO de Hutchison Ports BEST, Guillermo Belcastro, y el jefe de la División de Proyectos Europeos de la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras, Luis Núñez Vera. La tercera y última sesión, titulada ‘Estrategias para un clúster marítimo europeo competitivo y resiliente¡, incluyó distintas ponencias y una mesa de debate y la conferencia finalizó con unas palabras de clausura a cargo del presidente de Feport, Gunther Bonz.
El encuentro reunió a responsables institucionales de la Comisión Europea, representantes del Parlamento Europeo, ejecutivos del sector logístico-portuario, expertos en inversión extranjera, innovación y sostenibilidad, así como a miembros de organizaciones internacionales como la OCDE. El objetivo era generar un espacio de diálogo abierto sobre el papel del clúster marítimo como palanca para afrontar los desafíos de la transformación digital, la transición energética, la regulación internacional y la competencia global, en un momento en que Europa redefine sus prioridades estratégicas y económicas.

