La empresa chipriota Farisa Limited se ha convertido en la nueva propietaria del granelero ruso SEVERNAYA ZEMLYA, atracado y abandonado en Avilés desde hace más de dos años. En la subasta convocada hace unas semanas, la Autoridad Portuaria de Avilés se lo ha adjudicado por un importe de 1,6 millones de euros, casi el doble del valor inicial de la puja, que era de 849.000 euros. Al proceso, acudieron 10 compañías diferentes, que tuvieron que presentar una fianza de 40.000 euros para participar en la puja.
Tras fracasar en 2019 la venta del buque, la autoridad portuaria decidió emprender la subasta, que quedó desierta, durante el mes de enero de este año. Gracias a la adjudicación, se resuelve un problema que ha afectado gravemente a las cuentas anuales del puerto de Avilés, ya que el mantenimiento del buque ha supuesto un sobrecoste de más de 27.000 euros mensuales.
Abandono de un armador ruso
El SEVERNAYA ZEMLYA lleva desde mayo de 2018 en el muelle de Valliniello del puerto de Avilés después que el armador ruso Murmansk Shipping Company, propietario del barco generase una serie de deudas con el suministrador del combustible, con los trabajadores, que abandonaros sus puestos en febrero de 2020 por no cobrar sus nóminas y con la propia autoridad portuaria. Por eso, el dinero de la subasta no irá directamente a la Autoridad Portuaria, sino que se depositará en el Juzgado de lo Mercantil Número 3 de Gijón donde se tramitan los procesos por impago contra Murmansk Shipping Company, la empresa propietaria del SEVERNAYA ZEMLYA, y cuya deuda provocó el abandono de la nave. La Autoridad Portuaria figura entre los acreedores y, llegado el momento, cobrará parte de la deuda generada.
Con todo, la marcha del buque provocará un importante alivio en la economía portuaria avilesina. Ya las cuentas de 2019 se vieron lastradas por la deuda generada por la presencia del barco ruso en el que casi se llevó un millón de euros.
Declaración de abandono
Fuentes cercanas a la Autoridad Portuaria de Avilés indicaron a NAUCHERglobal que “el propietario se ha desentendido del barco, abandonándolo a su suerte, y sin abonar las primas del buque, del casco y el P&I”. En casos como el del granelero ruso, propiedad de la compañía Murmansk Shipping Company, la Ley de Navegación Marítima establece que el puerto puede declarar un buque como abandonado cuando hayan transcurrido tres meses sin que el propietario dé señales de vida. Una vez pasado el plazo, se puede iniciar el procedimiento de venta forzosa.
Los seguros habituales con los que cuenta un buque de estas características no contemplan ningún tipo de responsabilidad en un supuesto de deudas económicas. Así, el seguro de Protección e Indemnización (PI) protege en caso de reclamaciones de un tercero, ocasionadas por la embarcación. De esta forma, este tipo de pólizas complementan a las de casco y respaldan a los armadores de sus obligaciones hacia terceros, sean bienes o personas.

