La temperatura del agua del mar alcanzó durante el pasado mes de mayo valores récord en gran parte del litoral español, según los datos recopilados por las redes de medición de Puertos del Estado. Los registros superaron los máximos históricos para este mes en numerosas estaciones, especialmente en el mar Cantábrico, Galicia y buena parte del Mediterráneo. En concreto, 12 de las 15 boyas de la Red Exterior y seis de las 14 boyas de la Red Costera marcaron en mayo de 2026 las temperaturas más elevadas registradas en sus respectivas series históricas para este periodo.
El valor más alto se registró en la boya de Mahón, donde el agua alcanzó los 26,58 ºC el pasado 27 de mayo. Le siguió la boya de Dragonera, con 26,2 ºC medidos el día 30. Ambas estaciones, situadas en Baleares, encabezaron una lista de máximos históricos que también incluyó puntos de observación en el Cantábrico, Galicia, Canarias y el litoral mediterráneo peninsular.
Entre las boyas de aguas profundas de la Red Exterior destacaron igualmente los registros obtenidos en Tarragona (24,64 ºC), Cabo Begur (24,47 ºC), Valencia (23,47 ºC) y Las Palmas (22,93 ºC). En el norte peninsular, las estaciones de Bilbao-Vizcaya, Cabo de Peñas, Estaca de Bares, Villano-Sisargas y Cabo Silleiro también alcanzaron temperaturas récord para un mes de mayo.
En la Red Costera, más próxima a puertos y playas, los valores más elevados se registraron en Tarragona, con 24,5 ºC el 30 de mayo, y en Barcelona, con 24,2 ºC el día 31. También se batieron récords históricos en las boyas de Pasaia, Bilbao, Gijón y Langosteira.
Observación en tiempo real
Puertos del Estado gestiona una amplia infraestructura de observación oceanográfica formada por una Red Exterior de 15 boyas de aguas profundas, una Red Costera con 14 estaciones de medida, una red de 46 mareógrafos distribuidos por todo el litoral español y nueve estaciones de radares de alta frecuencia, gestionadas conjuntamente con otras instituciones.
Toda la información generada por estos sistemas se recibe en tiempo real y permite monitorizar variables como la temperatura del agua, el oleaje, las corrientes marinas y el nivel del mar. Los datos son posteriormente gestionados y distribuidos por el organismo para su uso por parte de administraciones, investigadores y sectores vinculados al medio marino.

