El puerto de Roses en la Costa Brava, espera esta temporada la llegada de siete cruceros y unos 2.700 pasajeros. Una de las características de este año es que todos los cruceros son de gama alta. La llegada de esta tipología de barcos de crucero implica la visita al territorio de turismo con un poder adquisitivo más alto. Así, las experiencias únicas y diferenciadas en el territorio serán las que los turistas de crucero irán descubriendo con actividades culturales y enogastronómicas.
La actividad de cruceros en el puerto de Roses tendrá este año una duración de seis meses, de mayo a octubre. La temporada empezó el 10 de mayo y prevé finalizar el martes 20 de octubre. Un 70% de los cruceros harán escala en temporada baja, cosa que contribuirá a desestacionalizar la actividad turística en el Alt Empordà y la Costa Brava, ayudando a impulsar así la ocupación y la economía de los municipios.
Esta temporada visitarán Roses seis compañías de crucero: Azamara, Club Med, Crystal Cruises, Sea Cloud Cruises, Seadream Yacht Club y Windstar Cruises. Además, el puerto también recibirá la escalera inaugural del crucero AZAMARA ONWARD. La temporada 2026 la ha iniciado el crucero SEADREAM I de la compañía Seadream Yacht Club. Una compañía fiel al puerto de Roses y a su destino turístico, dado que lleva 14 años haciendo escala al puerto de Roses y visitando la ciudad y los puntos más emblemáticos de la Costa Brava.
Impacto económico de 6,7 millones de euros
El barco llegó el domingo a las 8:00 h desde el puerto de Barcelona, y partió hacia el puerto francés de Séte. El crucero lleva a bordo 50 pasajeros mayoritariamente norteamericanos. El SEADREAM I tiene una eslora de 104,8 metros, un calado de 4 y un registro sucio de 4.333 toneladas.
Este año, los puertos de Roses y Palamós prevén recibir conjuntamente 72 escalas de crucero, unos 70.000 pasajeros, con un impacto económico estimado de 6,7 millones de euros. La cifra del impacto económico se extrae de los datos del sector de cruceros, según los que cada pasajero que desembarca en un puerto escala, cuando visita el destino gasta una media de 90 euros. Además, se añaden 6 euros por pasajero por el gasto vinculado al barco en concepto de servicios portuarios.

