El puerto de Valencia ha incorporado una nueva embarcación de rescate a su dispositivo de Salvamento Marítimo. Se trata de la salvamar ALDEBARÁN, una unidad de última generación presentada en el puerto comercial de la ciudad y destinada a sustituir a la salvamar POLLUX. La nueva embarcación, dependiente de Salvamento Marítimo incorpora los sistemas más avanzados de navegación, comunicaciones, búsqueda y rescate.
La presentación ha estado encabezada por el director de Salvamento Marítimo, José Luis García Lena, y ha contado con la presencia de diversas autoridades, entre ellas el subdelegado del Gobierno en Valencia, José Rodríguez; la presidenta de la Autoridad Portuaria de Valencia, Mar Chao; el consejero técnico de Seguridad Marítima y Medio Ambiente en Levante de la Dirección General de la Marina Mercante, Manuel Pianelo, y el jefe del Centro de Coordinación de Salvamento (CCS) de Valencia, Ángel Buenaga.
Durante el acto, García Lena ha destacado que la incorporación de esta embarcación supone “un gran refuerzo para la seguridad marítima en la costa valenciana”. En su intervención, ha subrayado que la llegada de la salvamar ALDEBARÁN representa “un nuevo hito en el compromiso de Salvamento Marítimo con la seguridad en la mar, la protección del medio ambiente y la innovación tecnológica”.
Colaboración con Marina Mercante
Por su parte, el subdelegado del Gobierno, José Rodríguez Jurado, ha asegurado que el puerto de Valencia, “como uno de los principales enclaves marítimos del país”, gana con esta incorporación “una mayor seguridad para quienes trabajan en el mar, para quienes lo transitan y para quienes lo disfrutan”. También ha intervenido Manuel Pianelo, quien ha puesto en valor la colaboración entre la Dirección General de la Marina Mercante y Salvamento Marítimo. Según ha afirmado, este binomio constituye “una de las grandes fortalezas del modelo español de salvamento marítimo”, reconocido internacionalmente por su eficacia y capacidad de respuesta.
La salvamar ALDEBARÁN ha sido construida en los astilleros Auxiliar Naval del Principado, en Asturias, con una inversión superior a los 2,5 millones de euros. Es la cuarta unidad de esta serie y forma parte del proceso de modernización de la flota de Salvamento Marítimo. Las salvamares son las embarcaciones más versátiles de este servicio debido a su elevada velocidad, gran maniobrabilidad y escaso calado, características que les permiten actuar con rapidez en emergencias marítimas. De hecho, intervienen en la mayoría de los rescates y asistencias coordinados por Salvamento Marítimo.
La nueva ALDEBARÁN puede superar los 38 nudos de velocidad y está fabricada en aluminio, con una borda baja especialmente diseñada para facilitar la recogida de náufragos en el agua. Además, puede realizar remolques y prestar asistencia a otras embarcaciones. Entre sus principales novedades, figura un moderno sistema de propulsión que reduce el tiempo de desplazamiento hasta las emergencias y disminuye las necesidades de mantenimiento.
Mejoras de operatividad
La embarcación mide 21,5 metros de eslora y 5,5 de manga. Incorpora sistemas de posicionamiento dinámico (DP) y Jet Anchor, además de una sonda de barrido lateral en 3D con un alcance de hasta 1.200 metros. Asimismo, cuenta con cuatro placas solares destinadas a mantener cargadas las baterías de emergencia y dispone de conexión a internet de alta velocidad mediante un sistema de comunicaciones por satélite Starlink.
La distribución interior también ha sido rediseñada para mejorar la operatividad. El acceso a la cámara de máquinas resulta ahora más eficiente y la visibilidad desde el puente se ha ampliado hasta los 360 grados, lo que facilita las labores de vigilancia y búsqueda. Otro de los avances más relevantes es la incorporación de un foco de búsqueda LED con cámara térmica y un sistema capaz de seguir automáticamente un objetivo detectado por el radar principal. Esta tecnología permite trabajar con mayor precisión durante la noche o en situaciones de escasa visibilidad.
La salvamar ALDEBARÁN dispone de una autonomía de 400 millas náuticas —unos 740 kilómetros— navegando a 28 nudos. Está equipada con dos motores MAN de 1.400 caballos de potencia y con nuevos waterjets HX47, que ofrecen un mejor rendimiento incluso a plena carga. La embarcación tiene un peso de 39 toneladas y su capacidad de remolque alcanza las ocho toneladas gracias a la mejora en el sistema de propulsión.
Refuerzo de la flota valenciana
Como ocurre con la mayoría de las 58 salvamares distribuidas por el litoral español, la nueva unidad toma su nombre de una estrella. ALDEBARÁN es la estrella más brillante de la constelación de Tauro y una de las más visibles del cielo nocturno. La Comunidad Valenciana dispone actualmente de cuatro embarcaciones tipo salvamar y una guardamar, repartidas entre las tres provincias y coordinadas desde los centros de salvamento de Valencia y Castellón.
Desde el CCS de Valencia también se supervisa el dispositivo de separación de tráfico marítimo de Cabo de la Nao, en Alicante. Por su parte, Castellón alberga la base estratégica de salvamento y lucha contra la contaminación, encargada de proporcionar apoyo logístico, equipos y materiales en caso de emergencia. Todo este despliegue está diseñado para cubrir los 518 kilómetros de costa valenciana y la correspondiente zona de responsabilidad marítima. El dispositivo se completa con dos helicópteros y un avión.
Durante el pasado año, los centros de coordinación de Valencia y Castellón gestionaron 871 actuaciones marítimas en las que fueron rescatadas, asistidas o buscadas 1.487 personas. En esos incidentes, estuvieron implicadas 416 embarcaciones de recreo, 49 buques mercantes y 19 pesqueros. Además, el Centro de Coordinación de Salvamento de Valencia supervisó 3.532 buques en entradas y salidas de puerto, mientras que el de Castellón controló otros 2.775.

