Un total de 13 equipos multidisciplinares, integrados por 42 empresas de ámbito internacional, nacional y local, se han presentado al concurso convocado por la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) para redactar el Plan Maestro de integración puerto-ciudad del puerto de Palma. El elevado número de candidaturas confirma el interés del sector por una iniciativa que definirá la reordenación y modernización del recinto portuario en las próximas décadas.
Las propuestas reúnen a compañías con experiencia en proyectos urbanos y portuarios de gran escala, tanto en España como en el extranjero, lo que refuerza la dimensión estratégica del concurso. El procedimiento de licitación se desarrollará en dos etapas. En una primera fase, la APB seleccionará hasta cinco equipos entre las candidaturas recibidas en un plazo máximo de tres meses. Para ello, valorará la experiencia en proyectos similares, la trayectoria de los profesionales y la calidad de trabajos anteriores.
En la segunda fase, los equipos finalistas deberán presentar un anteproyecto técnico y económico con distintas propuestas para la transformación del puerto. Las iniciativas serán evaluadas en función de su calidad técnica, funcionalidad, sostenibilidad ambiental, viabilidad económica e integración urbana.
Anteproyecto en 2027
La previsión es disponer del anteproyecto definitivo a comienzos de 2027. El equipo ganador será el encargado de desarrollar el Plan Maestro que marcará la hoja de ruta del puerto en las próximas décadas. El Plan Maestro constituye una de las principales apuestas estratégicas de la APB para redefinir la relación entre el puerto y la ciudad de Palma. El proyecto contempla una transformación integral del espacio portuario con el objetivo de mejorar su integración urbana, optimizar la operativa y avanzar hacia un modelo más sostenible.
La actuación prevé la reordenación de cerca de 400.000 metros cuadrados, con nuevos usos que permitan compatibilizar la actividad portuaria con espacios abiertos a la ciudadanía y una mejor conexión con el frente marítimo. El proceso se apoya en un trabajo previo de diálogo con más de 60 agentes económicos, sociales e institucionales, cuyas aportaciones han contribuido a definir las bases del proyecto.

