El acuerdo de Ciudad del Cabo de 2012 ha cumplido con los requisitos para su entrada en vigor y a partir de febrero de 2027 entrará en vigor, cerrando así una brecha que existía desde hacía mucho tiempo en el marco mundial de seguridad marítima. El acuerdo establece normas de seguridad obligatorias para más de 45.000 buques pesqueros contribuyendo a prevenir siniestros, mejorar las condiciones de trabajo de los pescadores, aumentar la competitividad y proteger el medio marino. “Miles de pescadores pierden la vida cada año mientras trabajan para satisfacer la creciente demanda mundial de pescado y productos pesqueros. El acuerdo de Ciudad del Cabo 2012 contribuirá a proteger a las tripulaciones pesqueras al tiempo que salvaguardará los buques”, ha declarado el secretario general de OMI, Arsenio Domínguez.
Garantizar la seguridad de los pesqueros y los buques
El tratado cuenta con un total de 28 estados miembros, después que Argentina haya sido el último en unirse. Una vez entre en vigor, los buques y Estados tendrán que cumplir unas normas que abarcan el proyecto, la construcción, el equipo, y la inspección de los buques pesqueros, así como la estabilidad y la navegabilidad asociada, la maquinaria y las instalaciones eléctricas, los dispositivos de salvamento, la protección contra incendios y los equipos de comunicaciones. Más allá de la seguridad el acuerdo también contribuirá a reducir la contaminación marina por plásticos procedentes de artes de pesca abandonadas o perdidas.

