La Autoridad Portuaria de Vigo ha puesto en marcha un chequeo completo de sus dársenas que se han convertido en un laboratorio al aire libre. Un equipo de técnicos ha estado realizando en los últimos días un diagnóstico de la naturaleza marina en la zona más cercana a la ciudad para lo que ha recogido diferentes muestras de las aguas del puerto para conocer con precisión su estado ecológico. Estas jornadas de muestreo no son un hecho aislado, sino una pieza fundamental del proyecto NaturPorts que tiene como objetivo integrar la naturaleza en las infraestructuras grises del puerto.
Tal y como muestran las imágenes adjuntas de los técnicos trabajando, el estudio se centra en entender qué ocurren en el fondo marino y en las paredes de los muelles. Para ello se han recogido diversas muestras para analizar en laboratorios parámetros como el oxígeno, la textura y la composición química del agua y estudiar la biodiversidad. Este despliegue tiene un objetivo muy claro: dejar de suponer y empezar a saber con datos científicos. Los resultados permitirán entender cómo convive la actividad de los grandes buques con los ecosistemas marinos.
Los avances de NaturPorts ya muestran avances y datos espectaculares. En las estructuras instaladas frente al observatorio submarino Nautilus, ya se han identificado 150 especies animales, desde algas y erizos hasta nécoras y pequeños peces. De igual forma, en la zona de Bouzas el proyecto ha logrado trasplantar con éxito praderas de Zostera, plantas marinas esenciales que actúan como pulmones de la ría y refugio para peces jóvenes. El objetivo es que el puerto de Vigo no sea solo un lugar de barcos y mercancías, sino también un motor que ayude a regenerar la riqueza natural de nuestra ría.

