Las cofradías de pescadores han parado hoy en los puertos españoles, y mantienen cerradas las lonjas para protestar contra la nueva norma de control de la Unión Europea (UE). Las cofradías denuncian que el reglamento impone obligaciones absurdas, peligrosas e inaplicables como la imposición de un preaviso de llegada a puerto de cuatro horas para embarcaciones que faenan a pocos minutos de la costa y realizan mareas de menos de 24 horas.
Las cofradías también consideran que la medida de ‘kilogramo cero’ está desconectada de la realidad porque es desconocer cómo se opera en el mar. Esta iniciativa plantea la necesidad de registrar todas las capturas a bordo desde el kilogramo 0 incluidas las cantidades mínimas y accidentales. Los pescadores exigen una normativa justa, consensuada y adaptada a la realidad del sector pesquero, según un comunicado de las cofradías.
La Federación Nacional de Cofradías de Pescadores ha denunciado que el reglamento impone «obligaciones absurdas, peligrosas e inaplicables que ponen en jaque a miles de pescadores» y a la pesca fresca de proximidad y ha instado al Ministerio a actuar de inmediato ante estas medidas. En cuanto a la medida de ‘kilogramo cero’, las cofradías han argumentado que está desconectada de la realidad, porque «pretender que un pescador pese gramos en cubierta, con el barco en movimiento y en plena faena no es control, es desconocimiento de cómo se opera en el mar».

Dos horas de ‘papeleo’
Los pescadores de las cofradías as han dejado amarradas todas las embarcaciones este lunes con motivo de la huelga convocada al sector. Protestan en contra de la normativa europea que los supone incrementar la burocracia. Los pescadores lamentan que cada vez que sale a pescar tiene que pasar «dos horas haciendo papeleo». El sector recuerda que a lo largo de los últimos 30 años se han hecho muchos pasos para garantizar la preservación del medio marino, pero por el contrario solo se han encontrado restricciones legislativas. Por eso, consideran que las directivas europeas ahogan el mundo primario y reclaman una legislación que se tenga en cuenta la singularidad del mar Mediterráneo.
Los pescadores han dicho “basta” a las normativas europeas y rechazan las regulaciones que se aplicarán a partir de este 2026, que suponen que los pescadores tengan que pesar el pescado que han capturado antes de llegar a puerto o avisar cuatro horas antes de volver. Los pescadores aseguran que la normativa «no está pensada para la pesca artesanal» y trata la flota del Mediterráneo «como una pesca industrial».

