Viserion International ha anunciado recientemente que su filial Elian Barcelona ha firmado un acuerdo para adquirir a la multinacional Cargill la planta de molturación de habas de soja situada en el puerto de Barcelona, con el respaldo económico del fondo de inversión Pinnacle Asset Management, centrado en los mercados mundiales de materias primas. La cifra de la transacción no se ha dado a conocer.
La planta de soja, situada en el muelle Álvarez de la Campa de Barcelona, es una instalación histórica del recinto portuario catalán. Una infraestructura que produce piensos e ingredientes alimentarios (fundamentalmente harinas y aceites) en los mercados catalán, español y europeo.
En este contexto, y previo a la aprobación regulatoria por parte de la Autoridad Portuaria de Barcelona, se espera que en el curso del primer semestre del próximo año Elian Barcelona presente su proyecto para ampliar las capacidades de la planta con el objetivo de producir una gama más amplia de ingredientes “sostenibles e innovadores para alimentos y piensos especiales, a través de la concentración y la proteína texturizada, clave para apoyar la entrega de productos de la granja a la alimentación en los mercados europeos y mediterráneos”. Es decir, la producción de proteína de origen vegetal.
Asimismo, se ha llegado a un acuerdo para mantener las condiciones laborales y salariales a todos los empleados actuales de la planta y, además, con la ampliación de capacidad, Elian Barcelona planea aumentar la plantilla a medida que incremente las actividades.

Según Andrés Martín, fundador y director general de Elian Barcelona, «estamos orgullosos de adquirir y desarrollar esta importante planta de procesado catalana mientras construimos un sistema alimentario más resistente en toda Europa». En este sentido, para Martín, «la sostenibilidad es nuestro principal valor fundacional, y creemos que este activo estratégico nos permitirá alinear mejor nuestros servicios con los consumidores y las tendencias del sistema alimentario, mejorar la seguridad alimentaria europea y resistir las interrupciones de la cadena de suministro. Estamos agradecidos a las instituciones públicas de Catalunya, incluidas la Generalitat de Catalunya y Acció, por su apoyo, y esperamos innovar soluciones de ingredientes más saludables y fiables a través de esta planta para un mundo más sostenible».
Para Aaron Wiegand, consejero delegado de Viserion International, «la adquisición de esta planta estratégicamente situada, integral para el suministro de alimentos de Catalunya, profundiza el compromiso a largo plazo de Viserion International con el mercado europeo”.
Por su parte, Jason Kellman, socio-director y director de inversiones de Pinnacle, ha indicado que «creemos que la incorporación de esta planta de trituración es una oportunidad atractiva para ampliar la plataforma de Viserion y acelerar su inversión continuada en la cadena de suministro de piensos y productos alimentarios en Europa. Pinnacle da la bienvenida al grupo Elian Barcelona y espera seguir apoyando al equipo de Viserion compartiendo nuestra profunda experiencia en el sector y años de experiencia en la gestión de materias primas físicas y negocios de comercialización».
Presencia en Barcelona desde 1976
Cabe recordar que, en abril de 2018, el consejo de administración de la autoridad portuaria catalana decidió ampliar dos años la concesión de Cargill en el puerto (que inicialmente era de 20 años, desde enero de 2016), con un compromiso de inversión por parte de la multinacional estadounidense de 18,2 millones de euros. En este sentido, la actual concesión finalizaría en 2038.
Presente en Barcelona desde el año 1976 (con la antigua Cindasa), Cargill se había comprometido a realizar mejoras y ampliación de su planta en Barcelona, con la la construcción de dos nuevos silos de 9.500 metros cúbicos, que incrementaran un 35% la capacidad de almacenamiento de la factoría; una nueva instalación mecánica para la descarga de haba de soja; y la modificación de las transportadoras de haba de soja. También se había comprometido a realizar obras de mejora medioambiental en la operativa.
Como es lógico, Elian Barcelona deberá presentar su planificación financiera y respetar los compromisos adquiridos por Cargill ante la autoridad portuaria catalana y, con el proyecto de ampliación de las instalaciones, no está descartado que puedan pedir una ampliación del plazo concesional una vez la transacción haya sido aprobada por los reguladores.

