El puerto de Vigo ha sido históricamente un referente en los intercambios comerciales en el Noreste peninsular. Así lo aseguró ayer el presidente de la Autoridad Portuaria, Ignacio López-Chaves, con motivo de la presentación del libro «El comercio tardoantiguo en el noroeste peninsular» del arqueólogo y especialista en economía y comercio de época romana del grupo de estudios de arqueología, antigüedad y territorio de la Universidad de Vigo, Adolfo Fernández.
Según destacó López-Chaves, este libro, que nace de la tesis del propio autor, demuestra que «tenemos un puerto con historia», además de un «referente» en el tráfico económico, al ser Vigo puerto de origen y destino de las mercancías.
Esto se debe, explicó, a sus «excepcionales» condiciones marítimas y al hecho de ser una «zona de frontera» que posibilitaba el intercambio de mercancías con otros países.
según relató el autor de la obra, el libro abarca un estudio económico de la época tardoantigua de la ciudad, a partir los hallazgos encontrados en las inmediaciones de Marqués de Valladares, Arenal. A partir de ese estudio, explicó, se han elaborado diversas hipótesis económicas del comercio en esa época concreta, de las que se desprende el «papel predominante» de Vigo antes de la época romana y la «localización geoestratégica» del Puerto, convertido en «el mejor puerto atlántico» cuando se navegaba desde el sur hacia el norte.
En este sentido, Fernández subraya en su obra el «papel único» de la terminal olívica en el siglo VI d.C, situándolo «al mismo de nivel» de otros enclaves como Cartago, Marsella e incluso Tarragona, todos ellos puertos del Mediterráneo, además de ser el «principal puerto atlántico».
«En Vigo se centralizaban todos los intercambios comerciales hacia Constantinopla, la Ruta de la Seda, Oriente o la India, y se movían, principalmente, mercancías como estaño, materias primas, oro, plata, plomo, e incluso esclavos sajones y bretones que salían por la ruta atlántica», indicó.
Estos datos avalan, según el escritor, la «posición geoestratégica» de la Ría de Vigo que, años más tarde, «deja de ocupar esa posición privilegiada y queda relegado a una zona residual» para, llegada la Edad Media, volver a recuperar su anterior condición.
Asimismo, y según afirmó el arqueólogo vigués, los restos arqueológicos hallados en Vigo destacan por su «cantidad, calidad y diversidad», por lo que nos encontramos ante un «caso único», lo que diferencia a Vigo de otros puertos. «Vigo se convirtió en una especie de puerto franco, lo que sin duda alguna le benefició, al no existir por aquel entonces ningún tipo de autoridad, ni política ni laica, que gravase el comercio», aseveró.
Por su parte, la Directora del Museo del Mar de Galicia, Marta Lucio, alabó la que consideró una «magnífica publicación» y, en este sentido, manifestó su intención de «apoyar cualquier investigación que tenga que ver con el mundo del mar en Galicia».
Así, aseguró que el Museo del Mar seguirá en «la misma línea» de apoyo a la investigación y las publicaciones con el objetivo de convertirse en un «referente», para lo que ya ha programado la celebración de una conferencia sobre la obra del arqueólogo Adolfo Fernández para acercar al público de forma más «pormenorizada» la historia del comercio tardoantiguo en el noroeste peninsular.

