Entre el 27 y el 30% de los buques que se construyen en el periodo comprendido entre 2022 y 2050 requerirán una conversión a un combustible diferente para cumplir los objetivos de cero emisiones. Así lo constata el ‘Libro Blanco Marco Zero Ready’ de la sociedad de clasificación Lloyd’s Register (LR), publicada recientemente, y que aspira a ser una guía para garantizar que el transporte marítimo pueda cumplir con sus compromisos.
Este dato se enmarca en proceso de revisión de la ‘Estrategia inicial sobre los gases de efecto invernadero (GEI)’, que la Organización Marítima Internacional (OMI) abordará a principios del año 2023. Antes de la cita, LR augura que “sin buques con cero emisiones o sin un plan claro para llegar a cero, será mucho más difícil para los armadores y constructores navales hacer negocios.
De momento, las soluciones para la implantación generalizada de nuevos combustibles aún no están listas y los buques construidos hoy tienen una vida útil prevista de 20 a 30 años. Por ello, la industria piensa ahora en términos de preparación, la capacidad de garantizar que un buque pueda utilizar combustible con cero emisiones de carbono una vez que sea factible, ya sea construyendo nuevos buques que tengan esta capacidad desde el día en que se construyan o garantizando que los existentes se puedan convertir fácilmente.
Rentabilidad de la conversión
LR destaca que no existe un marco común de preparación y puede significar cualquier cosa, desde un buque totalmente equipado para abastecerse de combustible alternativo en la actualidad, hasta uno que potencialmente podría convertirse de la energía de los combustibles fósiles en algún momento en el futuro. Muchos de los denominados buques ‘listos’ requerirán una importante reconversión, con altas implicaciones de seguridad y costes que podrían hacer que el proyecto no fuera rentable.
El Libro Blanco presenta un marco de preparación para el uso de la industria que proporciona la claridad necesaria para apoyar la planificación estratégica y la inversión en activos con las mayores perspectivas de futuro a medida que se produce la transición a los buques de combustible cero carbono. Por eso, LR insta a las empresas del sector que utilicen este marco en el desarrollo de estrategias y planes. También les pide que se comprometan a financiar, construir y encargar únicamente buques que cumplan con un nivel de preparación claramente definido en unas fechas determinadas. Estas acciones ayudarán, según la sociedad de clasificación, a gestionar los riesgos de la transición energética y a demostrar claramente el compromiso a sus clientes, socios comerciales y consumidores finales.
Beneficios económicos de la transición energética
LR recuerda que los mercados ahora tienen en cuenta el riesgo climático en la toma de decisiones diaria. Si las empresas son capaces de mostrar a las partes interesadas su plan para mantener y hacer crecer su negocio durante la transición energética, obtendrá beneficios comerciales en todos los ámbitos. Mitigar los riesgos puede suponer un aumento de la demanda de su producto o servicio, mejorar las tasas de financiación, reducir las primas de los seguros y proporcionar beneficios en otros ámbitos.
Según añade, el documento puede servir para que: armadores y operadores pueden desarrollar una estrategia adecuada para su flota, trazando las vías de readaptación o de nueva construcción; los proveedores de combustible que toman decisiones estratégicas de inversión pueden evaluar el crecimiento de la demanda de nuevos combustibles y los responsables políticos y los reguladores dispondrán de mejor información, lo que les ayudará a crear los incentivos adecuados para que la industria pueda cumplir los objetivos.
LR precisa que es necesario seguir trabajando para garantizar que los buques capaces de utilizar múltiples combustibles maximicen su uso con cero emisiones de carbono y, por tanto, minimicen las emisiones de GEI a medida que avanza la transición energética.

