Vicente Sanahuja Albiñana, marino mercante, creador en mayo de 2007 del blog ‘Vida marítima.com’, decidió en 2019 poner en marcha un proyecto cultural y literario ambicioso y apasionante. Un proyecto personal, de investigador incansable y riguroso. Se trataba de escribir la biografía de 30 buques históricos de la gran naviera española de la segunda mitad del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX, la compañía de vapores de Antonio López, nombrada Compañía Trasatlántica a partir de 1881, la única empresa española comparable a las grandes navieras inglesas o francesas de la época. Las muchas entradas que había publicado en el blog ‘Vida marítima’ le habían servido de aprendizaje y entrenamiento. La elección de la Compañía Trasatlántica y sociedades conexas como la Compañía General de Tabacos de Filipinas no esconde secreto alguno: existe una amplia documentación escrita y gráfica accesible para los estudiosos, algo que como advirtió Umberto Eco facilita el trabajo y nos ahorra mucho desgaste sin resultado y muchos gastos.
He leído a lo largo de mi vida centenares de relatos, historias y ensayos sobre marinos y hombres del mar, navieros y buques (por ejemplo, los doce volúmenes de la excelente Conway History of the Ships, inéditos en España). Y algo también he logrado escribir al respecto y a veces publicar. De naves y barcos he podido conocer sus dimensiones, su propulsión, los materiales de construcción, su propósito y su destino, sus perspectivas económicas y su realidad comercial, los años de su vida activa y los percances, innovaciones, achaques y accidentes que vivió. Algunos pocos añadían además alguna información sobre los viajes relevantes que realizó o las hazañas que protagonizó. Muy pocos sumaban a todo ello, o informaban, de cuándo, porqué y cómo murió.
Ya hay diez biografías navales escritas por Sanahuja, tres de las cuales he podido leer. Confieso que me dejaron impresionado. Cada una contiene una crónica social, política y económica de la sociedad en la que el buque actuó, una perspectiva original e innovadora. Textos plenos de información, escritos con sentido y buen gusto. El autor rastrea en hemerotecas, bibliotecas y sitios de internet cualquier información sobre la vida del buque a examen, sus características técnicas, el astillero constructor y el precio que cobró del armador que hizo el encargo, los viajes que realizó, desde dónde, con qué dotación y quién lo mandaba, con qué mercancías y pasajeros, las peripecias de los puertos de destino hasta que naufragó, lo hundieron o fue desguazado. Unas biografías minuciosas, bien escritas y bien engarzadas.

Para Vicente Sanahuja los barcos son esas personas relevantes con biografía escrita sobre hechos probados y documentados. Ni un gramo de la grasilla que se permiten algunos biógrafos conjeturando de forma prejuiciosa sobre las intenciones, los sentimientos o la causa de determinadas decisiones del biografiado.
Añadan a todo ello una descripción de la época que el buque vivió. Descripción que, si la documentación hallada lo permite, incluye situaciones de guerra, emergencias sociales, revoluciones políticas, la vida en una sociedad esclavista y referencias escritas por viajeros que comentan sus impresiones durante el viaje: las maravillas de una travesía marítima, los paisajes vistos desde el mar, los puertos exóticos, los crepúsculos bellísimos, el cruce emocionante con otros barcos en alta mar, las ballenas que se avistan y los delfines que juegan acompañando al buque durante unas millas. También el asombro ante los fenómenos meteorológicos, el espanto por el rugido del viento y el miedo ante el mar embravecido con olas de seis, ocho, diez metros…
Cada una de las biografías navales incluye abundante material gráfico, fotos, planos, dibujos y esquemas fruto de una búsqueda por bibliotecas, archivos públicos y privados, hemerotecas, sitios en la red, y también, excepcionalmente, fotos conseguidas de los herederos de las personas que se citan. Fotos magníficas, bellas y oportunas, que incluyen personajes, puertos, parajes que el barco visitó, astilleros y todo tipo de documentos (conocimientos de embarque, manifiestos de carga, contratos…) de la vida del biografiado . Y sobre todo, incluye muestras valiosas del excelente arte del retratista naval Roberto Hernández, el célebre ilustrador de barcos, autor de las portadas y contraportadas de cada libro.

Apuntaba más arriba que de los treinta libros en proyecto, diez ya están publicados con una impresión sencilla, pero en buen papel para soportar con decoro las ilustraciones, y al menos cuatro ya terminados sólo esperan los medios económicos para pagar la edición (500 ejemplares que Sanahuja distribuye gratis entre bibliotecas existentes en España) . Porque, reprima el lector la indignación y la vergüenza, este portentoso proyecto cultural no ha recibido ni un céntimo de ayuda pública ni privada. El propio Vicente Sanahuja ha sufragado los gastos de composición e imprenta de los volúmenes publicados.
En la sección cultural de NAUCHERglobal publicaremos en fechas próximas las reseñas de los volúmenes publicados hasta la fecha, que enmarcaremos bajo el epígrafe “Proyecto Trasatlántica”, y seguiremos pendientes de la publicación de los próximos volúmenes.
NOTA DEL EDITOR. La foto de portada corresponde al buque ISLA DE MINDANAO, en una acuarela obra de Roberto Hernández, el «Ilustrador de Barcos».

