Las instalaciones del muelle de Castilla del puerto de Tarragona fueron ayer miércoles protagonistas de la carga de 250 toneladas de harina de soja en ferrocarril, mediante cuatro vagones de 66 toneladas cada uno. Se trata de una operativa nueva que representa un paso adelante en la mejora de posicionamiento del puerto en el movimiento de productos agroalimentarios, tanto en el Estado como en el Mediterráneo.
Desde el año pasado, Tarragona lleva una media de tres trenes semanales de productos agroalimentarios, principalmente maíz con tráficos de cinco trenes semanales desde el pasado mes de abril. En esta ocasión es la primera vez que se carga harina de soja y si la operativa se desarrolla correctamente permitirá prestar un nuevo servicio. Una línea regular de transporte ferroviario desde el puerto hacia los clientes finales del hinterland del puerto tarraconense.
Esta nueva operativa pretende introducir un salto cualitativo y cuantitativo en la cadena logística, puesto que para este tipo de producto es un servicio más eficiente, tanto desde el punto de vista económico como desde el punto de vista sostenible.
Este sistema, actualmente en periodo de pruebas, abre las puertas a una nueva actividad con gran potencial para transportar mercancías por ferrocarril al destino en las zonas de Zaragoza, Huesca, Lleida y Vic. El departamento comercial de la Autoridad Portuaria de Tarragona trabaja en estos momentos en conseguir nuevos clientes en el servicio ferroviario para el movimiento de agroalimentarios, aprovechando las posibilidades que se presentan a medio plazo.
El tráfico de productos agroalimentarios
Tarragona recibe productos agroalimentarios de los principales países productores como Ucrania, Rumanía, Argentina y los Estados Unidos. La distribución de estos productos alcanza un hinterland muy importante, que incluye toda Catalunya, Aragón y gran parte de Navarra y del Este de Castilla, donde se fabrica más del 40% del total de la producción de piensos de España.
Los productos se importan a través del puerto y desde sus muelles se transportan a las zonas donde se fabrican los piensos para la alimentación animal, como son las fábricas de Lleida, Zaragoza, Girona y, en menor medida, a industrias de Soria y Huesca.

