El puerto asistirá a la feria con stand, dentro del espacio de Puertos del Estado, y ya tiene entrevistas formalizadas, no solos con empresas importadoras y exportadoras del sector, sino también con empresas comercializadoras y navieras. La delegación catalana está encabezada por su presidente Josep Andreu y la directora comercial y de desarrollo de negocio, Genoveva Climent.
Tarragona, un puerto de referencia
El tráfico de frutas y verduras está asistiendo a un importante crecimiento en Tarragona: en 2017 se cerró con resultados de tráfico de productos frutícolas superando las 137.739 toneladas, con especial protagonismo de los kiwis, principalmente de Nueva Zelanda, y de las piñas y los plátanos, que llegan procedentes de Costa Rica y Colombia.
El puerto es un referente internacional que ha conseguido un progresivo posicionamiento en el ranking de puertos españoles, consolidando los resultados pese al contexto económico. La localización estratégica al Sur de Europa ha contribuido a reforzar las relacionas internacionales, especialmente en la importación de fruta, consolidándose como puerto de entrada para la fruta tropical a la península Ibérica. A la vez, para dar salida al tráfico hortofrutícola, el puerto cuenta con unas infraestructuras y unos servicios intermodales que lo convierten en una buena opción para la distribución hacia la Península y Europa.
Instalaciones y servicios eficientes
Tarragona cuenta con unas instalaciones refrigeradas de más de 20.000 metros y con una terminal de contenedores que complementa las de exportación, facilitando los servicios de valor añadido para este tráfico: picking, consolidación, controles de calidad, etiquetado. La oferta de servicios se concreta con un amplio y moderno Punto de Inspección Fronteriza (PIF), con todas sus instalaciones homologadas para la entrada de frutas a la UE. También cuenta con controles de calidad específicos, controles de temperatura, sistemas de seguimiento de cargas vía RF y una gran variedad de servicios logísticos de valor añadido.
La infraestructura portuaria tarraconense dispone de dos áreas dedicadas exclusivamente al tráfico de fruta, de la terminal de Fruport, con rampas Ro-Ro, una línea de atraque de 350 metros y 230 metros, respectivamente y unos calados de 8,50 metros y 10,50 metros cada una. En total, la terminal de fruta cuenta con 100 conexiones para contenedores reefer y dispone de 12 naves refrigeradas, a solo 50 metros del muelle, con una capacidad de 20.000 m2, apta para 170.000 pallets de productos. También, la terminal de contenedores de DP World Tarragona mueve contenedores reefer para la fruta y dispone de calados de 16 metros, tres grúas superpostPanamax, diez E-RTGs, tres reach-stacker y 200 conexiones reefer.

