Los piratas habían sido detenidos por la fragata de la Marina Real Holandesa, HNLMS Van Amstel, el 11 de mayo de 2012, después que los helicópteros de rastreo del buque hubieran avistado unos esquifes de pesca sospechosos, con dos lanchas a remolque, a 400 millas náuticas de la costa de Somalia.
Al equipo de abordaje del buque de guerra se acercó a la embarcación, donde apresó a los 11 presuntos piratas de origen somalí que portaban un total de 17 rehenes a bordo.
Después de tomar declaración a los piratas a bordo de la propia fragata se pudo evidenciar que los piratas habían sido los autores materiales de un ataque, unos días antes, al petrolero SUPER LADY, cerca de las costas de Somalia.
Los 17 rehenes liberados, que eran pescadores iraníes, mostraron en todo momento su agradecimiento a las fuerzas armadas holandesas por su liberación.

