El pasado 10 de octubre, por la mañana, el lehendakari vasco Íñigo Urkullu estuvo presente en la puesta en funcionamiento del primer electrolizador del País Vasco para producir hidrógeno verde, que se está fabricando en las instalaciones de Petronor de Muzkiz.
Ese día, Rafael Lobeto Lobo, secretario de la Fundación Phillipe Cousteau, celebró una cena de trabajo en la que contactó con Francescalberto De Bari, representante de la Autoridad Portuaria de Livorno. También estuvieron presentes el capitán Patxi Odiaga, presidente de la Asociación Vizcaína de Capitanes de la Marina Mercante, el capitán Agustín Montori, de la Asociación Catalana de Capitanes de la Marina Mercante y Arantza Galarza, representante de la fundación en País Vasco. Al día siguiente, el encuentro se realizó en la sede del Foro Marítimo del País Vasco.
El puerto de Livorno tiene como objetivo prioritario crear un corredor de hidrógeno verde entre la Toscana italiana y el País Vasco a través del puerto de Bilbao. Se yrata de una propuesta ambiciosa, pero necesaria: como resultado de la guerra en Ucrania y la reciente guerra entre Israel y Hamás, el petróleo se ha encarecido. Como resultado, Europa debe comprometerse en la creación de combustibles sintéticos con un bajo nivel de contaminación, para poder alcanzar la independencia energética y cumplir los objetivos de una economía cero emisiones para 2050.
El motivo de escoger Bilbao y no otro puerto es porque la propuesta de Enagás (grupo que controla los gasoductos en España) para conectar los puertos de Barcelona y Livorno, denominada MidCat, ha fracasado (según explican los promotores del proyecto), quedando sólo los puertos de Bilbao y Sevilla. Históricamente, Bilbao se parece más a Livorno que Sevilla y tiene la misma tradición de comercio e industria pesada. También tiene una ubicación estratégica más ventajosa para abastecer a Europa.
En este punto, la Comisión Europea ha dado luz verde a Italia para lanzar un proyecto de 450 millones de euros para apoyar la producción integrada de hidrógeno y energía renovable en zonas industriales abandonadas.
Esta medida se financia en el marco del plan nacional de recuperación y resiliencia de Italia y tiene como objetivo promover la transición de Italia hacia una economía de cero emisiones, tal como se prevé en el Pacto Verde Europeo y en línea con la estrategia del hidrógeno de la propia UE. Esta medida también ayudará a Italia a reducir su dependencia de los combustibles fósiles importados, según el plan RePowerEu.
El puerto de Livorno, reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial y lentamente restaurado, se ha convertido en un puerto importante del Mediterráneo para los tráficos de mercancías, fundamentalmente contenedores y Ro-Ro. Actualmente, el de Livorno, es uno de los puertos mejor equipados de Italia: puede acoger cualquier tipología de buque, turístico o industrial/comercial, y mover cualquier tipo de carga.
Además, también cuenta con un “puerto de control de aproximaciones”, a través del cual se garantiza la seguridad de la navegación y la protección del medio ambiente, tanto en las proximidades como en el interior de los muelles.
Cambio en la tendencia energética en Europa
La guerra en Ucrania y el conflicto en Oriente Medio han desplazado el centro de gravedad de la geopolítica energética europea del Norte al Sur. España e Italia casi no tenían peso en el mapa energético europeo y ahora les ha surgido la oportunidad de explotar el potencial con su ubicación, infraestructuras gasistas y renovables, cercanas a los yacimientos del Norte de África. Tanto el Gobierno italiano como el español han puesto en marcha políticas para convertir a sus países en centros de distribución, precisamente para exportar energía al resto de Europa. Inicialmente la intención era el gas natural, pero, en el caso de España, el alcance ha cambiado a medida que las opciones se cierran, tanto por las dificultades diplomáticas con Argelia y Marruecos, como por la negativa de Francia a construir un corredor de gas que atraviese su territorio a través de Catalunya.
Por ello, España ha apostado finalmente por el hidrógeno renovable, al ser un plan a medio plazo. En el mundo de las energías renovables, la idea es producir la mayor parte de lo que consumes en tu territorio. El hidrógeno abunda en la naturaleza, pero el más concentrado se encuentra en el agua. Mediante electrólisis, la electricidad procedente de energías renovables (energía eólica y solar) separa los dos átomos de hidrógeno y los átomos de oxígeno.
La puesta en marcha del primer electrolizador en las instalaciones de Petronor en Muzkiz, y la presencia del presidente Iñigo Urkullu, muestra un cambio de paradigma y una apuesta de futuro, para alcanzar una economía vasca sostenible y cero emisiones.
En este contexto, el corredor verde del hidrógeno entre Livorno y Bilbao propuesto por Francescalberto De Bari al Foro Marítimo Vasco supondría un salto cualitativo. Supondría centrar la actividad industrial no sólo en la producción de hidrógeno verde, sino también en crear los medios para su redistribución hacia Europa y América Latina, transportando combustibles sintéticos.

