- Plan de puertos de Cataluña Horizonte 2030 –
¿Qué pretendemos que sean los puertos catalanes a corto plazo? ¿Cómo debemos trabajar desde la Administración Portuaria para hacerlo realidad? Estas son las dos principales preguntas que surgieron cuando se comenzó a trabajar en el documento estratégico del Plan de Puertos de Cataluña Horizonte 2030. De esta reflexión embrionaria, salieron diferentes líneas de actuación en cada uno de los ámbitos de actividad portuaria. En este artículo, me limitaré a trasmitir el concepto general que alimenta el nuevo documento estratégico y no es otro que el de los puertos como palancas de generación de economía en el territorio. Este concepto podría parecer trivial, dada la propia naturaleza histórica de los puertos, pero supone un giro respecto al anterior Plan de puertos de Cataluña, ya que se centraba en las necesidades de infraestructura de cada puerto y adoptaba un papel más pasivo en la atracción de las actividades portuarias.
Este documento estratégico parte del principio de que las infraestructuras portuarias catalanas están consolidadas y son de primer nivel y, por tanto, es imprescindible trabajar en la mejora del aprovechamiento de las mismas para potenciar su valor y maximizar el retorno a la sociedad. Este principio debe pivotar sobre tres pilares básicos que son la sostenibilidad, la eficiencia y la diversificación de servicios.
Sostenibilidad ambiental, económica y social
Si queremos garantizar la mejora continua de los niveles de actividad es necesario que la política portuaria incorpore el principio de sostenibilidad entendida de forma transversal, es decir, ambiental, económica y social. Las actividades portuarias deben ser, entre otras, sensibles al entorno donde se ubican, prever y adelantarse a los efectos del cambio climático, minimizar su dependencia a recursos externos, respetar el entorno social donde se ubican… Solo bajo estos principios se puede garantizar la mejora continua de la actividad y su perduración en el tiempo.
Potenciar la eficiencia en la gestión portuaria
Por otro lado, desde la administración tenemos el reto de mejorar la eficiencia en la gestión portuaria para facilitar la implantación y desarrollo de nuevas actividades. Actualmente, los trámites administrativos para poder implantar una actividad portuaria son largos, participan diferentes administraciones y son, muchas veces, repetitivos y/o innecesarios. Este control administrativo no se puede obviar al tratarse de un dominio público que debe estar fiscalizado para garantizar los principios de concurrencia y máximo retorno a la sociedad, pero si merece una reflexión para intentar mejorar procesos, acortar plazos, evitar duplicidades y mejorar la coordinación entre administraciones. En este aspecto, la IA representa una oportunidad que no se debe dejar pasar y en esta línea se está trabajando desde Ports de la Generalitat con la mirada puesta en el horizonte 2030.
Diversificar los servicios portuarios
En tercer lugar, pero no menos importante, se debe trabajar en la diversificación de servicios portuarios a disposición del conjunto de la sociedad. Debemos ampliar la visión más allá de los servicios portuarios tradicionales, intentando dar respuesta a las demandas de la sociedad, entendida ésta como diversa y con diferentes intereses. Se debe potenciar la formación en ámbito portuario vinculada a los centros educativos de formación profesional, trabajar con los actores turísticos locales para convertir al puerto en un activo más de los destinos, potenciar la implantación de actividades de integración con el ámbito territorial, trabajar con todos los perfiles de usuarios de servicios, incentivar la náutica de base en los centros educativos, colaborar con el tejido empresarial local…
Solo de esta forma podremos garantizar unos puertos activos, al servicio de la sociedad y generadores de oportunidades laborales en los municipios donde se ubican.
Enric Martínez
Director Zona Portuaria Sur
Ports de la Generalitat

