Los estudios, las inmersiones y las campañas batimétricas realizadas por el equipo técnico han servido para analizar los rebases causados durante los temporales en octubre y noviembre de 2012, y afrontar la mejora de las zonas de transición en la primera y la tercera alineación del dique exterior para evitar la acción del oleaje en los tramos afectados y aumentar la funcionalidad del citado dique.
La actuación, que tiene un coste de un millón de euros, supone la realización de una banqueta de ocho metros de manga y treinta metros de eslora, con escollera y bloques de hormigón, que se están construyendo en la zona de servicio del puerto, y que irá sumergida en la zona de transición entre la primera y la segunda alineación del dique. También se realizará una mejora de la zona del espaldón.
El objetivo de esta banqueta es provocar la ruptura de la ola para evitar que ésta llegue con toda la energía al respaldo. En cuanto a la tercera alineación se construirá un rompeolas y se creará un nuevo recrecimiento en el espaldón.
El dique de abrigo exterior tiene una eslora de 595 metros, y está estructurado en tres alineaciones y en dos tipologías diferentes: en talud y en vertical. La primera alineación, de 181 metros de eslora, dispone de un tramo inicial de dique en talud y un tramo de dique en vertical.
Precisamente, la zona de transición entre ambos tramos ha sido la más afectada por los ultrapasamientos de las tormentas. La tercera alineación, de 240 metros, tiene una alineación en talud y otra en vertical, y la zona de unión entre las dos alineaciones también ha sufrido rebases.

