Un total de 42 especies marinas se han instalado en las aguas del puerto de Castellón tras un año y cinco meses desde la implantación de los arrecifes artificiales Life Boosting Units. El objeto de este proyecto de renaturalización y revitalización del área es mejorar la calidad del agua, reducir la contaminación y la detección temprana de especies invasoras. Durante este tiempo, los técnicos han verificado la consolidación y progresión de estas especies, demostrando la capacidad de los arrecifes para funcionar como zonas de cobijo y reproducción dentro del recinto portuario.
“Seguimos apostando por la conservación de nuestro entorno marino y esta iniciativa y sus resultados visibilizan que la actividad portuaria no solo es plenamente compatible con la conservación de la biodiversidad, sino que genera beneficios ambientales medibles y de gran valor para nuestro territorio”, ha indicado el presidente de la Autoridad Portuaria de Castellón, Rubén Ibáñez. El monitorio ha reflejado la total ausencia de especies invasoras en las unidades estudiadas. Además, un 72% de la biomasa analizada corresponde a ejemplares juveniles y un 78% pertenece a especies de claro interés comercial.

