Parece ya meridianamente claro que “el que paga, pasa”. Buque que no tenga relaciones con Israel o EEUU o de banderas aceptables para la Guardia Revolucionaria iraní, léase China, India, Pakistán, podría ser hasta incluso Corea del Sur, y mediante el pago del módico peaje de 2 millones de dólares por buque, aproximadamente, pasará tranquilamente el estrecho de Ormuz sin ser molestado por los medios disuasorios de las Fuerzas Armadas.
Se ha constatado que, incluso que en las conversaciones indirectas que mantienen los EEUU con los responsables de la Guardia Revolucionaria que continúan con vida con el objetivo de alcanzar un alto el fuego, uno de los puntos en el que los iraníes inciden de forma inapelable es que se acepte la autoridad de Irán en la concesión del derecho de paso el paso a todo tipo de buques mercantes de buques por Ormuz. Este asunto levanta ampollas en otros estados del Golfo Pérsico, como Arabia Saudita, por ejemplo.
Los estrechos que venimos citando como cuellos de botella son además aguas de soberanía nacional de los estados ribereños hasta la 12 millas náuticas. El estrecho de Ormuz tiene una anchura de unas 24 millas náuticas, repartiéndose esta anchura en menos de 12 millas náuticas para cada estado ribereño: Irán, por el lado norte, y Emirato Árabes básicamente por el lado sur, junto a Omán. En su punto medio, el Estrecho de Ormuz tiene trazada una ruta de libre navegación en cada sentido: entradas y salidas, que de acuerdo con el Convenio Internacional del Derecho del Mar son aguas de libre navegación para todos los buques. En esta tesitura estamos en este momento en que, cada vez, es más débil el respeto a las normas y las reglas que han marcado la convivencia entre naciones desde 1945.
Olla explosiva
Un reconocimiento de los poderes fácticos mundiales a esta demanda iraní levantaría la tapa de una olla explosiva. ¿Qué ocurriría en otros ‘cuellos de botella marítimos? Podrían Marruecos, España e incluso el Reino Unido exigir de igual forma el disponer de autoridad sobre el derecho de paso por el estrecho de Gibraltar? ¿Cobrar un peaje por ello? ¿Y Singapur en el estrecho de Malaca? ¿ No podrían el Reino Unido o Francia exigir lo mismo por el Canal de la Mancha? Una cuestión de alto voltaje desde el punto de vista de la política internacional, no solo de los ingresos que representaría para Irán, si no del ejercicio de la libre navegación por los mares del mundo o la imposición de la ley el más fuerte.
No es previsible de ninguna manera que el Consejo de Seguridad de la ONU le conceda esa sinecura a la Guardia Revolucionaria iraní y tampoco nos parece factible que el sr. Trump y su Administración transijan con esta exigencia de manera descarada. Mientras, el método mafioso, el cobro de la ‘protección’ continuará ejerciéndose por parte iraní. Dos millones por buque, con una media de 10 a 15 al día, supone entre 20 y 30 millones de dólares cada día. Cantidad que sirve para pagar unos cuántos drones.

