Las inquietudes empresariales de los socios del club y su normal deriva hacia la actividad marítima, han hecho del puerto de Barcelona un interlocutor histórico y necesario. En esa línea, nada mejor que conocer de primera mano cuáles van a ser las líneas generales de actuación ahora bajo la presidencia de Mercè Conesa.
El presidente del club, Jaume Altisent, después de agradecer la presencia de Mercè Conesa presentó al CTM como el think tank de los transitarios, y a todos sus miembros como responsables de las principales compañías transitarias privadas y de base familiar, operantes en el puerto de Barcelona.
Por su parte, la presidenta no sólo se presentó a sí misma, sino que como primicia ofreció la información –todavía provisional- de las cifras por las que el puerto se ha movido en el 2018: un 8% de incremento en tráfico total; un 15% de incremento en contenedores, un 34% de incremento en transbordos, un 3,5% de incremento en tráfico insular, un 6% de incremento en hidrocarburos, o un 8,6% de incremento en pasajeros de cruceros.
Expuso Conesa que su prioridad era impulsar el proyecto del anterior presidente hasta el 2020, fijándose como metas la consolidación, la competitividad y la sostenibilidad.
También hizo mención a la atención le merecen los problemas de accesos al puerto, tanto por ferrocarril como por carretera; la financiación de los puertos de interés general y la contribución obligada al fondo de compensación, que no se equilibra con una mayor libertad en los puertos para fijar sus inputs económicos. En este sentido –señalço Conesa- la entrada en vigor del Reglamento Europeo sobre Explotación de Puertos debe introducir en España la deseada competitividad entre ellos, que justificará, al final, la contribución al fondo común. Finalmente, el modelo de explotación de nuevas terminales fue también comentado.
Durante el encuentro, la presidenta se sometió voluntariamente a los comentarios de los socios –algunos críticos- contestándolos a satisfacción, y tomó nota de aquellos otros que precisaban de mayor reflexión.
Los socios se congratularon que la presidenta, en sólo seis meses, haya sido capaz de asimilar la cantidad de información que exhibió en la reunión. En este sentido, el CTM, en palabras de su presidente, deseó a Mercè Conesa los máximos éxitos en esta nueva singladura, ofreciendo al club y a los socios como colaboradores de la autoridad portuaria. Al final de la comida, le entregó la metopa que Mercè Conesa prometió tenerla en su despacho en lugar relevante.

