El trágico descenso en las tarifas de los fletes y el aumento medio del precio del combustible, además de las desamortizaciones en la división de petroleros son las principales causas de este descenso. Pese a estas cifras, Maersk ha mejorado los resultados en cuanto a volúmenes de carga transportada y ha conseguido una importante reducción de los costes unitarios en Maersk Line, además de atender mayor cifra de contenedores en las terminales gestinadas por su filial APM Terminals y el incremento de la actividad operativa en Maersk Drilling.
En cuanto a los resultados económicos, las ganancias del consorcio danés antes de impuestos disminuyeron en 2013 un 7% hasta los 4.984 millones de euros. Por su parte, el beneficio neto de explotación (Ebitda) fue de 5.523 millones (-8%), mientras que la facturación ascendió a 35.677 millones de euros, lo que también supone una caída del 7%.
Según el consejero delegado del grupo, Nils S. Andersen, «La mayoría de los negocios del grupo mejoraron sus resultados. En total, seis de nuestras ocho divisiones obtuvieron buenas cifras».

