Los Estados, las asociaciones empresariales y todo tipo de instituciones y organizaciones derrochan opiniones y llamadas acerca de los peligros que afrontan las cadenas de suministro, cadenas de transporte al fin, uno de cuyos elementos más imprescindibles son los buques. Sin ellos no hay cargas moviéndose en las cantidades necesarias para dar cabida a las necesidades de todas las economías del planeta, y no digamos ya del sustento de sus ciudadanos.
La ONU, la OMI, la UE y otros organismos supranacionales hacen llamadas continuas a los Estados, para crear corredores ad hoc para que los marinos puedan desembarcar y volver a sus casas, hacer cambios de tripulaciones, cumplir –en fin- con las adecuadas necesidades que conlleva en cuanto a su tripulación la gestión de una flota.
Pero hoy todavía hay más de 100.000 marinos en situación muy seria por no poder hacer esos cambios tan necesarios y, en varios casos, como ya se puesto de manifiesto con el portaaviones norteamericano ROOSELVET, urgente por causa del Covid-19.
Una vez más, la falta de solidaridad de algunos gobiernos, cerrándose en sí mismos acabará por afectarles. Lo malo es que, de rebote, nos afectará a todos. Porque si los buques no desembarcan a sus tripulantes afectados por el Covid-19, o si los sanos enferman de ésta u otras enfermedades y no hay cambios organizados, las cadenas de transporte se resentirán y mucho. Y no hace falta que enumeremos aquí las consecuencias de la inestabilidad de las cadenas de transporte, no solo de productos acabados.
Estamos hablando de bulk carriers que transportan grano, materias primas, de buques para el transporte de productos químicos… en fin, de una variedad de tipos de buques que conlleva esa absoluta necesidad de mantener una dinámica de estabilidad en las tripulaciones y que, en este momento, no se da.
Desde las organizaciones de marinos estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano para facilitar esa dinámica, si bien es cierto que en la Unión Europea hay conciencia en su gobiernos (excepto en los de siempre) sobre que no debemos dispararnos tiros en los pies. Por eso es necesaria una gran conciencia en toda la sociedad que haga surgir un clamor en favor de los sufridos marinos.
Agustín Montori
Presidente de la Asociación Catalana de Capitanes de la Marina Mercante

