Los combustibles se han abaratado muy sensiblemente por la caída del precio del crudo, que cotiza ya por debajo de 66 dólares/barril de Brent, el valor mínimo desde octubre de 2009, habiendo descendido un 43% desde mediados de junio. Como consecuencia, el precio del fueloil pesado ha caído cerca de un 35%, de 630 a 412 dólares por tonelada.
Esto, junto con la recuperación experimentada por los fletes en los últimos dos meses, ha animado a los fletadores por tiempo a operar los buques a mayor velocidad, con el fin de obtener una mayor productividad (tonelada/milla/tpm/año). Este aumento se viene apreciando desde finales de septiembre, según la consultora.
Según Kaizad Doctor, director de análisis de VesselsValue, la velocidad media de los VLCCs, que en septiembre fue de 11,5 nudos, había aumentado a 12,2 nudos a comienzos de diciembre. Todos los buques han aumentado la velocidad, y los de construcción más reciente lo han hecho algo más.
La mayor velocidad operativa no es en realidad una buena noticia para los mercados de fletes, porque el aumento de la productividad que genera es equivalente a un aumento de la flota y ello, para una misma demanda, conduce a fletes menores.
Bien es cierto que también se viene apreciando una mayor demanda de crudo, debido a la bajada de los precios, y que es previsible que una parte de los VLCCs se empiece a utilizar para almacenamiento a flote, en especial en las proximidades de Fujairah, con la expectativa de poder venderlo a mayor precio dentro de unos meses.
También los graneleros del tipo Capesize han aumentado la velocidad, pero en general no en carga, sino únicamente en el tramo en lastre, en el que la velocidad ha aumentado de 12,1 nudos en septiembre a 12,5 actualmente.
VesselsValue indica que, además del aumento de velocidad, se están reduciendo los desguaces, lo que dificultará también la absorción de los importantes excedentes de oferta de buques que existen en ambos segmentos, capesizes y VLCCs. Kaizad Doctor afirmó que la edad media de desguace para los VLCCs ha subido de 19,5 a 22,5 años.
Todo ello confirma una vez más la capacidad del mercado para autoregularse y hace muy improbable que las recuperaciones de los fletes que comenzaron en septiembre resulten duraderas.
* Fuente: Asociación de Navieros Españoles (Anave)

