Los estibadores de Rotterdam, Ámsterdam y Zelanda han convocado un paro de casi ocho horas que podría ralentizar la manipulación de buques y el movimiento de mercancías en estos puertos durante la jornada de hoy, viernes 4 de septiembre. Los sindicatos FNV y CNV han confirmado que la protesta se desarrollará entre las 11.15 y las 19.00 h, hora local. El paro afectará a la parte final del turno de día y al inicio del turno de tarde.
Durante ese periodo, los trabajadores que secunden la movilización no realizarán operaciones relacionadas con los buques. Entre ellas figuran cargar y descargar mercancía, asegurar cargas, remolcar embarcaciones y revisar los envíos. CNV prevé que la actividad de las empresas portuarias de las tres zonas quede prácticamente paralizada.
La movilización no se ha desconvocado a pesar de los documentos filtrados antes de la presentación de los presupuestos del Gobierno neerlandés, conocida como Prinsjesdag. Según esos documentos, algunos recortes previstos en las prestaciones sociales podrían reducirse, aplazarse o retirarse. Los sindicatos protestan contra los planes gubernamentales que afectan a las prestaciones por desempleo y discapacidad de los Países Bajos, conocidas por sus siglas WW y WIA. FNV convocó inicialmente la huelga como parte de su campaña contra un paquete de recortes en la protección social por valor de 6.500 millones de euros.
En sus últimas instrucciones a los afiliados, CNV señaló que las reducciones previstas no se habían retirado ni moderado en la medida suficiente como para poner fin a la campaña. El sindicato confirmó el 31 de agosto que la huelga del 4 de septiembre seguiría adelante. Los documentos presupuestarios filtrados esta semana apuntan a que el Gobierno estudia moderar algunos de los cambios propuestos. Entre ellos figuran los recortes de las prestaciones por desempleo y discapacidad, que podrían reducirse o retrasarse. Aun así, estas modificaciones no han provocado la cancelación del paro portuario.
Hace pocos días, los estibadores de los puertos marítimos alemanes llevarob a cabo huelgas de advertencia de hasta 24 horas. Los paros afectan a los tres puertos más importantes de Alemania por volumen de carga (Hamburgo, Bremerhaven y Wilhelmshaven), así como a las instalaciones de Bremen, Emden y Brake. Las empresas de estiba aseguraron que el movimiento de mercancías se ha visto limitado o, en algunos casos, se ha paralizado por completo.
Unos 2.100 estibadores participaron en una concentración en la terminal de contenedores Burchardkai de Hamburgo, según informó una portavoz del sindicato Verdi en la ciudad. El trasfondo de esta huelga de advertencia son las negociaciones colectivas entre el sindicato Verdi, con sede en Berlín, y la asociación patronal ZDS (Zentralverband der deutschen Seehafenbetriebe), con sede en Hamburgo, que comenzaron en julio. Verdi reclama para los cerca de 11.000 trabajadores un incremento salarial del 8,2% por hora con una vigencia de un año.

