El eje del proyecto para conseguir la certificación se ha basado en el diseño de la política ambiental de la ZAL del puerto de Barcelona, que recoge los compromisos y objetivos de la compañía, que hasta este momento ejercía voluntariamente desde los inicios de este desarrollo logístico, promoviendo las buenas prácticas y una gestión ética, y manteniéndose como referente gracias a ser pioneros en este sentido.
El certificado acredita que la ZAL cumple con los requisitos que establece la Norma ISO 14001 y que ha implantado un sistema de gestión ambiental que ayuda a prevenir los impactos ambientales, minimizar el consumo de energías no renovables y promover el uso de las mejores tecnologías disponibles.
Destacan en este sistema de mejora medioambiental, entre otros aspectos tan relevantes como la optimización de los residuos, la minimización de impactos ambientales de actividades e instalaciones, la investigación de los incidentes ambientales que ocurran o la respuesta ante emergencias ambientales y las últimas medidas establecidas como es la sustitución del alumbrado público por LEDs, hecho que permite un ahorro energético sustancial haciendo un uso eficiente de la energía, además de que atenúa en gran forma las emisiones de CO2.
Alfonso Martínez, director general de Cilsa, ha señalado que “la certificación conforme a la norma ISO 14001 permite a la ZAL posicionarse como referente en la gestión ambiental y la sostenibilidad entre las diferentes plataformas logísticas existentes en España”.
En este sentido, “el proceso de implantación del sistema de gestión ambiental ha sido desarrollado por personal propio, incluyendo actividades de formación y sensibilización de los trabajadores, fomentado la cultura de respeto y compromiso con el medioambiente, sin duda imprescindible para el éxito del proyecto”.
Con la obtención de esta certificación medioambiental se cierra un proceso iniciado en 2015 y sirve de base para que Cilsa lo incorpore en su política de gestión medioambiental en los ámbitos de su competencia.

