El proceso de adjudicación de la terminal multipropósito del puerto de Barcelona, ubicada en el Muelle Príncep de Espanya, ha vivido hoy la apertura del tercer sobre, que hace referencia a las condiciones económicas de la concesión. Tras este acto, la naviera Boluda es la mejor situada en la carrera para gestionar la instalación. La valenciana, que presentó el informe de viabilidad económica y financiera y la declaración de confidencialidad, ha calculado una previsión de tráficos de 1.300.000 toneladas anuales entre 2028 y 2032 y una aportación de 1 millón de euros a la Autoridad Portuaria de Barcelona (APB), además de una mejora de la tasa de actividad de 0,50 euros por tonelada. En el sobre dos, que está vinculado a la valoración técnica, Boluda obtuvo 30,50 puntos, por los 24,60 de Manipuladora de Mercancías (Sammer), empresa estibadora del grupo Mestre, que hasta ahora gestionaba la concesión, y los 23,45 de Andino Inversiones Global.
Tras la apertura del tercer sobre, un representante jurídico de Sammer ha anunciado que impugnará la valoración económica, ya que según su criterio, no se ajusta a las indicaciones del pliego de condiciones.
La oferta de Sammer, que ha también ha ido acompañada del el informe de viabilidad económica y financiera, contemplaba unos tráficos anuales de 300.000 toneladas entre 2028 y 2032 y no aportaba ningún importe económico a la APB ni una mejora de la tasa de actividad. Por su parte, Andino ha validado su oferta con una previsión de tráficos de 1.268.667 toneladas en 2028, 1.619.532 en 2029, 1.659.589 en 2030, 1.702.997 en 2031 y de .749.903 en 2032. La aportación económica a la APB se ha cifrado en 500.000 euros y no tiene previsto una mejora en la tasa de actividad.
Terminal con la concesión vencida
El pasado mes de febrero, el consejo de administración del puerto de Barcelona autorizó iniciar el proceso de licitación para adjudicar en concesión una terminal marítima pública multipropósito situada en el muelle Príncep d’Espanya. La licitación se activa después del vencimiento de la concesión actual. La nueva terminal dará continuidad a la actividad de carga general no contenerizada, un tráfico esencial para el posicionamiento estratégico del puerto de Barcelona y que, sin esta licitación, quedaría en situación de monopolio.
La futura instalación dispondrá de una superficie de 87.425 metros cuadrados y de los edificios de oficinas y aparcamientos existentes, que se mantendrán, mientras que el resto de estructuras podrán ser rehabilitadas o sustituidas según la propuesta del adjudicatario.

