Costa Crociere tenía abierto un expediente administrativo sancionador de las autoridades italianas como empresario de la tripulación del COSTA CONCORDIA cuando éste tocó un bajo junto a la isla de Giglio en enero del pasado año, naufragando poco después con el resultado dce 32 pasajeros fallecidos.
La sanción, próxima a la máxima legal, cuenta con la aquiescencia de la fiscalía y de la juez, Valeria Montesarchio, instructora de la causa jurisdiccional abierta contra el capitán del buque y cuatro tripulantes, y contra varios directivos de la naviera. Schettino, el capitán, está acusado de negligencia con resultado de naufragio y de abandonar el buque con más dce 4.000 personas a bordo, por lo que puede ser condenado hasta a 20 años de prisión.
El acuerdo deja a la naviera como tal fuera del proceso penal y sella las eventuales responsabilidades de la empresa con respecto al Estado italiano, pero no las responsabilidades civiles de la empresa respecto a los pasajeros o tripulantes.

