Así, el consejo de administración de CSAV han decidido llevar ante la junta de accionistas (que se celebrará en marzo) dos propuestas para la ampliación de capital: La primera por un importe de 200 millones de dólares y la segunda por 400 millones de dólares.
La primera ampliación servirá, según relatan medios chilenos, para la financiación de los siete buques portacontenedores de 9.300 TEUs encargados en abril del pasado año a los astilleros coreanos de Samsung Heavy Industries. Además, parte de esta ampliación, también se utilizará para completar la fusión entre chilenos y alemanes.
Esta primera ampliación de capital se llevará a cabo mediante la salida a bolsa de los títulos de la naviera. En cualquier caso, de no llegar al objetivo de los 200 millones, la familia Luksic, propietaria del holding Quiñenco (matriz de CSAV) se ha comprometido a disponer de los fondos necesarios para que la operación siga su curso.
La junta de accionistas también deberá decidir sobre la segunda ampliación de capital, que se dará siempre y cuando fructifiquen las negociaciones de fusión con Hapag-Lloyd, previsiblemente a partir del segundo semestre de este año. La cifra servirá para entrar como accionistas mayoritarios en la ampliación de capital (por valor de 355 millones de dólares) de la naviera alemana
En caso de salir adelante (leer noticia relacionada), la Compañía Sudamericana de Vapores se asegura quedarse con el 34% de los títulos accionariales de Hapag-Lloyd, convirtiéndose, de esta manera, en el accionista mayoritario y con el compromiso de sacar los títulos a bolsa en un plazo no superior a los dos años.

