Efectivamente, ocurre que los temporales que azotan al tráfico marítimo Este-Oeste, han alumbrado entre otras iniciativas, la muy conocida del Silk Economic Belt promovido por la China del Sr. Xi-Jinping, y que en su tramo terrestre no para de crecer desde diversos orígenes en China a Duisburg, Rotterdam, Amberes… e incluso Madrid.
El volumen de transporte combinado en Europa fue en 2017 de 22,7 millones de TEUs, lo que supone una cifra muy respetable (tengamos en cuenta que el transporte marítimo de contenedores, en todo el mundo ha supuesto 148 millones de TEUs) y con un panorama muy esperanzador desde las instancias oficiales (léase Unión Europea). Efectivamente las políticas en cuanto al transporte de la Unión, son las de promocionar las redes TEN-T que componen los famosos Corredores (en nuestro país, el corredor Atlántico y el Mediterráneo), entre otras cosas porque la red TEN-T es una red integradora de la UE.
El problema principal lo plantea el parque de vagones de transporte combinado con el que se cuenta en Europa, aproximadamente 64.000 vagones y que, en su mayor parte, tiene una edad media de 20 años. Se estima que el periodo total de vida de una de estas unidades es de 40-45 años con lo que, más pronto que tarde, se deberá pensar en inversiones para la renovación.
Y sin embargo… ¡se mueve! La intermodalidad marítimo-ferroviaria es una realidad imparable en nuestro país, pese a que no contamos con una política definida de promoción de la misma; o fondos dedicados a ello, vamos. El número de puertos secos que se incorporan a la red marítimo–terrestre de transporte door-to-door que suponen las cadenas de transporte, se incrementa en nuestra geografía y no hay puerto marítimo que no quiera desarrollar su plataforma de puerto-seco en el interior.
Justamente en estos días hemos tenido dos exponentes afortunados de estas mejoras: el servicio Amberes-Barcelona (desde El Morrot) para semitrailers, contenedores y cajas móviles que desde el 20 de febrero opera de manera regular con salida día A y llegada día C operado por Hupac y siempre en ancho UIC; también está el servicio de Renfe/SNCF desde Barcelona (Can Tunis) a Luxemburgo (Bettembourg) que, también desde el 20 de febrero opera de manera directa (con vía en ancho UIC) para semitrailers.

