En el comité de protección marina de la OMI para el Medio Ambiente, celebrado la semana pasada, los gobiernos decidieron no entrar en el debate ni resolver estas cuestiones fundamentales en las que la industria sí que ha entrado en el detalle.
De ahí que los representantes patronales hayan mostrado su desagrado ante la situación, ya que según explican, el proceso de homologación actual para los equipos el tratamiento del agua de lastre es altamente costoso, así como los criterios para realizar las inspecciones de control en los puertos.
Sin embargo, los gobiernos decidieron no abordar estas propuestas hasta que el Convenio haya entrado en vigor (que aún no se ha producido debido a la falta de ratificaciones de algunos de los Estados miembros).
Las preocupaciones de la industria fueron compartidas por varios Estados (incluyendo algunos que ya ratificaron la Convención en los primeros años después de su adopción). Sin embargo, el comité de la OMI decidió hacer oídos sordos al compromiso que demandaban las patronales, y en su lugar decidió realizar un estudio de los problemas planteados por la industria.
Este estudio propuesto tendrá una duración de al menos tres años y su elaboración no implicará ninguna garantía en cuanto a qué acciones finalmente podrían surgir, por lo que las empresas se quedarán a la expectativa y no dispondrán de información para invertir en los sistemas de tratamiento de agua de lastre.
Así, la consecuencia de la decisión de la OMI es que los propietarios de buques, y la sociedad en general, seguirán careciendo de la confianza de saber si el nuevo sistema de tratamiento funciona de verdad o si se cumple con los estándares que los gobiernos se han fijado. La industria naviera mantiene que los cambios legales necesarios para que el régimen de lastre se adecue a las Directrices de la OMI relativa a la homologación obligatoria son relativamente sencillos y podrían ser acordadas por los gobiernos rápidamente .
En respuesta a la decisión de la OMI, la industria tiene la intención de hacer otra presentación completa y proponer una posible solución en la próxima reunión de la OMI de octubre de este mismo año.

