Entre enero y abril de 2025, el reciclaje de buques graneleros cayó un 24% respecto al mismo periodo del año anterior, alcanzando su nivel más bajo en 17 años. Esta tendencia se produce a pesar de una caída del 35% en el índice Baltic Dry Index (BDI). El comportamiento contrasta con la lógica habitual del mercado, donde tarifas más bajas suelen incentivar el desguace de buques antiguos y menos eficientes. De acuerdo con el analista de Bimco, Filipe Gouveia, la incertidumbre sobre las perspectivas de la demanda estaría influyendo en la demora de decisiones relacionadas con el reciclaje.
Desde el primer trimestre de 2021, el desguace de graneleros muestra niveles bajos. En ese entonces, los fletes se incrementaron debido a un aumento en la demanda global y congestiones logísticas. Factores como la fuerte demanda de materias primas por parte de China, el cambio en las rutas marítimas tras sanciones al carbón ruso, y los desvíos hacia el Cabo de Buena Esperanza para evitar ataques en el Mar Rojo, contribuyeron a mantener altos los ingresos del sector.
Sin embargo, en lo que va de 2025, las condiciones han cambiado. La disminución del equilibrio entre la oferta y la demanda derivó en una baja de tarifas, lo que normalmente justificaría una mayor tasa de demoliciones. A pesar de esto, la actividad de desmantelamiento se mantiene por debajo de los niveles esperados.
Flota envejecida
Dentro de la flota que salió de operación en este periodo, el segmento panamax representó el 51% de la capacidad desmantelada, seguido por el handysize con un 26%. La debilidad progresiva en las tarifas panamax desde la segunda mitad de 2024 ha motivado una mayor salida de buques de este tipo. Los precios para handysize también han caído, aunque con menor intensidad.
La lentitud en el desguace y la limitada renovación de la flota han provocado un aumento en la edad promedio de los graneleros, que actualmente se sitúa en 12,6 años, el nivel más alto desde 2010. Según Gouveia, alrededor de 8 millones dwt de capacidad corresponden a buques que, en condiciones normales de mercado, ya habrían sido retirados. Estas unidades más antiguas tienden a operar a menor velocidad y con menor eficiencia en combustible, dificultando el cumplimiento de regulaciones medioambientales.
En cuanto a la antigüedad de la flota, el 6% de los buques operativos —equivalente al 3% de la capacidad total— tiene más de 25 años, edad en la que normalmente se espera su desguace. Esta proporción es mayor en el segmento handysize, donde el 10% de los buques superan esa antigüedad. Se proyecta que las entregas de nuevos graneleros aumenten un 2% en 2025 y un 16% en 2026, con un mayor volumen en los segmentos Panamax y Supramax. Este crecimiento podría ejercer presión sobre los segmentos de buques más pequeños, incentivando así el desguace de las unidades más antiguas.
Pese a estas previsiones, las proyecciones están sujetas a diversos factores de incertidumbre. Entre ellos, las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y algunos de los principales países desde donde se importan graneles podrían influir en el ritmo de crecimiento económico y, por ende, en la demanda de transporte marítimo. Asimismo, un posible regreso de buques al Mar Rojo impactaría la dinámica actual de las rutas y reduciría la demanda adicional generada por los desvíos.

