La actuación, enmarcada en el plan de inversiones 2014-2017 de la empresa pública de puertos, tiene un presupuesto de 137.000 euros y un plazo de ejecución de un par de meses.
Una instalación sostenible
El proyecto supone la construcción del pantalán que separe los sectores deportivo y pesquero. En la zona de poniente, la nueva infraestructura acogerá embarcaciones de pesca y, en la zona de levante, los barcos deportivos destinados a chárter.
El pantalán tendrá una longitud de 70 metros y una anchura de tres metros. Una vez instaladas las placas del pantalán, la superficie se pavimentará. La infraestructura se dotará de una red de servicios con agua potable, energía eléctrica y alumbrado público. Asimismo, las torretas de suministro de agua potable y de energía eléctrica incorporarán sistemas de prepago. Además, las lámparas de alumbrado público funcionarán con leds, con estos sistemas se ahorrarán recursos naturales.
Finalmente, en el pantalán instalarán norays para amarrar las embarcaciones a tierra y defensas para evitar que el casco de las embarcaciones tope con el pantalán durante la maniobra de amarre.
Antecedentes
Una de las placas del tramo final del pantalán, que separa la dársena pesquera de la dársena deportiva, sufrió un hundimiento el pasado verano. Las causas que provocaron el colapso de la placa fueron la oxidación de la armadura y la dilatación del hormigón. Además, las fuertes lluvias y la elevada temperatura aceleraron el proceso.
Ante este incidente, Ports de la Generalitat hizo una rápida intervención para resituar las embarcaciones pesqueras en otra zona del puerto, sanear la zona afectada y desmontar el resto de placas del pantalán afectado.

