La Comisión de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado en sesión extraordinaria la modificación del recargo municipal del Impuesto sobre las Estancias en Establecimientos Turísticos (IEET) que pagan los cruceristas de corta estancia, es decir, aquellos que permanecen en la ciudad menos de 12 horas. En concreto, han votado a favor los grupos de Junts, PSC y ERC, mientras que han votado en contra BComú, PP y Vox.
El debate en la comisión es el paso previo necesario para que la medida se lleve al Plenario del Consejo Municipal, que se celebrará el próximo viernes 25 de septiembre, y allí quede eventualmente aprobada de forma inicial para someterse posteriormente al trámite de información pública. Siguiendo el calendario previsto, la aprobación definitiva podría producirse antes de que finalice el año 2026. El objetivo de este incremento es desincentivar este tipo de actividad turística en la ciudad de Barcelona.
La propuesta contempla que el incremento del recargo sea progresivo hasta el año 2030 y, de esta manera, se blinde su aplicación con la seguridad jurídica y progresividad deseables en materia impositiva, tal como recoge un informe del Consejo Tributario del Ayuntamiento. El cálculo que hace el consistorio es que, en caso de que el número de cruceristas de corta estancia se mantenga estable, los ingresos por este concepto serían de 23,7 millones de euros anuales a partir del año 2030.

