La nueva cara del conflicto: Israel versus Irán
En el momento en que se escriben estas líneas, pocas certezas podemos dar de la evolución de los acontecimientos en el Oriente Medio, que se desarrollan a una velocidad de vértigo. Allá van algunas:
- Olvidar el ‘rerouting’ de los portacontenedores por el Mar Rojo, demasiado expuesto.
- Los buques tendrán que dejar de utilizar los GPS en aguas del golfo de Omán y no digamos en el Golfo Pérsico. Les podría situar en Panamá.
- Si no se cierra el estrecho de Ormuz (6 millas de ancho navegables en un total de 17 millas de anchura), cosa que bien podría ocurrir en los próximos días, aunque Irán perdería así su fuente de ingresos – que necesita-, aumentará muy posiblemente la importancia de los puertos de la costa oeste de India en el tráfico de y para Extremo Oriente con Oriente Medio.
- Si se cierra el estrecho de Ormuz sube el petróleo y los problemas para el tráfico marítimo mundial. Un 20% del tráfico de crudo pasa por Ormuz, o dicho de otra manera: 20 millones de barriles pasan al día por el estrecho de Omuz. De momento, aguanta.
- Los precios de los seguros marítimos suben al aumentar las tensiones geopolíticas y el riesgo de guerra.
Y poco más podemos ofrecer a nuestros lectores como una certeza a día de hoy. La esperanza que nos anima a todos es pensar que esto no se extenderá más allá de donde se encuentra en este momento.
Ciberaataques, preocupación de primer orden para los armadores
Junto con las preocupaciones políticas, los ciberataques se han consolidado como una amenaza crítica para el tráfico marítimo y la flota mercante mundial. La columna vertebral digital de las operaciones marítimas se encuentra bajo asedio de los ‘hackers’ de diverso tipo a día de hoy. Incluso organizaciones amparadas por entidades estatales explotan cada vez más las vulnerabilidades del sector. La Organización Marítima Internacional (OMI) ha expresado su «grave preocupación», junto con las advertencias de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de EEUU sobre vulnerabilidades urgentes de ciberseguridad.
Los datos de la encuesta de la International Chamber of Shipping (ICS) corroboran estas inquietudes, clasificando los ciberataques como el segundo riesgo más importante. El Barómetro de Riesgos 2025 de la compañía de seguros Allianz consolida aún más esta posición, al retratar un panorama plagado de ciberdelitos e interrupciones de las redes de TI. Para los líderes marítimos, fortalecer las infraestructuras digitales y fomentar una cultura de concienciación sobre ciberseguridad en todos los niveles de la fuerza laboral, tanto a bordo como en tierra no solo es prudente, sino esencial.
Viento en las velas
Se consolida la utilización de los sistemas de propulsión utilizando la fuerza del viento. Rotores Flettner, velas de succión (la española Bound4Blue), velas rígidas plegables, integradas en el casco.
Diversos sistemas que están teniendo cada vez más acogida en buques de tamaño mediano como es el caso de los buques de Odfjell (armador noruego), que se puede ver en la imagen inferior o el las velas de fibra de vidrio plegables en un granelero de cierto tamaño.
El viento como medio auxiliar de propulsión, ofrece una serie de ventajas interesantes:
- Reduce emisiones porque ahorra consumo de combustible
- Reduce costes al consumir menos combustibleReduce las penalizaciones (tasas a las emisiones de CO2)
Europa y Japón son las dos áreas geográficas donde se da una mayor expansión de estos sistemas. Son más de 150 los buques que a día de hoy están equipados o equipándose con estos sistemas adicionales de propulsión.



