La inteligencia artificial (IA) está transformando el sector portuario y redefiniendo la relación entre puerto y ciudad. Tecnologías digitales avanzadas impulsan la evolución hacia puertos inteligentes y ciudades inteligentes, capaces de operar de forma más eficiente, sostenible y alineada con las demandas sociales. Hoy se exige a los puertos no solo ser competitivos desde el punto de vista logístico, sino también generadores de valor compartido para su entorno. El modelo ‘smart port’ adopta una visión integral que engloba logística, movilidad, sostenibilidad, economía, participación ciudadana y buena gobernanza, promoviendo un desarrollo equilibrado puerto-ciudad.
La IA ofrece nuevas herramientas para fortalecer los vínculos entre el puerto y su ciudad. El análisis inteligente de datos permite anticipar flujos de tráfico, reducir la congestión viaria y mejorar la calidad del aire, lo que repercute directamente en la vida de los ciudadanos que conviven con la actividad portuaria.
Además, los sistemas digitales de gestión compartida entre puerto y ciudad abren nuevas oportunidades para la transparencia, la coordinación interinstitucional y la participación ciudadana. El uso de inteligencia artificial también facilita una planificación urbana más dinámica, conectada con los datos de actividad portuaria en tiempo real.
Algunos puertos ya están integrando soluciones basadas en IA con resultados prometedores. La Autoridad Portuaria de Valencia, por ejemplo, utiliza IA para predecir el flujo de camiones con varios días de antelación, permitiendo gestionar el tráfico de forma proactiva. En Sevilla, se ha puesto en marcha un autobús autónomo y eléctrico como solución de última milla entre el puerto y el centro urbano, contribuyendo a una movilidad más sostenible.
Desde RETE (Asociación para la Colaboración entre Puertos y Ciudades) apoyamos activamente estas experiencias, impulsando la colaboración entre autoridades portuarias y administraciones locales, promoviendo espacios de intercambio de conocimiento y visibilizando buenas prácticas en el ámbito internacional.
La integración tecnológica requiere también una integración política y estratégica. La gobernanza puerto-ciudad es clave para que la inteligencia artificial se convierta en una herramienta eficaz al servicio de ambos. Un buen ejemplo de ello es el acuerdo entre puerto y Ayuntamiento de Santander para avanzar conjuntamente en digitalización, compartiendo datos e implantando soluciones tecnológicas coordinadas en el espacio común que comparten.
La IA conlleva oportunidades, pero también desafíos que no pueden ser ignorados. Es fundamental garantizar la privacidad de los datos, evitar sesgos algorítmicos y reforzar la ciberseguridad. También es necesario acompañar estos procesos con planes de formación y reciclaje profesional para no dejar atrás a los trabajadores que puedan verse afectados por la automatización. En paralelo, debemos cerrar la brecha digital existente entre puertos más y menos avanzados tecnológicamente.
La inteligencia artificial se está consolidando como una palanca clave para lograr una integración más eficiente, sostenible y participativa entre puertos y ciudades. En RETE creemos firmemente en la innovación tecnológica como medio para mejorar la calidad de vida en las ciudades portuarias, generar valor compartido y fomentar la cohesión social. Como presidenta de RETE, renuevo mi compromiso con esta visión de futuro: una inteligencia artificial que, más allá de los datos y algoritmos, sirva para construir puertos conectados con las personas y comprometidos con su entorno.
Teófila Martínez
presidenta de RETE

