Nombrado como director general de la Marina Mercante hace poco más de un mes, hasta ese momento ejercía como consejero técnico de la Dirección General de la Marina Mercante en el Ministerio de Transportes. Admite que su designación supone “un reto enorme”, aunque se muestra “ilusionado” ante los desafíos que se le plantean, entre los que cita la descarbonización del transporte, la preparación de las cadenas de suministro y las infraestructuras de los puertos para el nuevo escenario logístico que se dibuja o el cumplimiento de las directrices comunitarias.
Nacido en Puerto del Rosario (Fuerteventura), licenciado en Ingeniería Naval y Oceánica por la Universidad Politécnica de Madrid e Ingeniero Mecánico por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, en la conversación telefónica mantenida con NAUCHERglobal en una de las primeras entrevistas que concede desde que accedió al cargo, insiste y tiene presente la singularidad isleña y la necesidad de que se vea traducida en su reconocimiento como un servicio de interés general y su contribución a la cohesión territorial. Perteneciente al cuerpo de funcionarios de Ingenieros Navales del Estado, también aporta experiencia en el ámbito político como viceconsejero de Infraestructuras y Transportes del Gobierno de Canarias y vicepresidente y director gerente del Ente Público Empresarial Puertos Canarios.
Entre los desafíos más inmediatos del sector marítimo-portuario, Santana detalla la responsabilidad que supone “la importancia de que el transporte marítimo adquiera el rango de secretaría general”. En el mismo momento de su nombramiento, la reorganización del Ministerio hizo que su antecesor en el cargo, Benito Núñez, pasara a ser secretario general de Transportes Aéreo y Marítimo. Esta nueva área cuenta con dos direcciones generales: Marina Mercante y Aviación Civil. Sobre la importancia estratégica del transporte, el director general de Marina Mercante incide en “los aspectos comerciales, turísticos y de cohesión territorial”.
¿Cambios en el Registro Especial de Buques de Canarias?
En los últimos 20 años, el tonelaje de la flota gestionada por armadores españoles bajo pabellón nacional ha crecido a un ritmo del 0,5% anual, mientras que el controlado en el exterior lo ha hecho un 6,8% cada año. Según los datos aportados por la patronal de las navieras, Anave, a principios de este año, el 90% de la flota controlada en terceros pabellones está inscrita en otros registros del Espacio Marítimo Europeo, con pleno acceso a los tráficos de cabotaje nacionales. Por primera vez en la historia, el número de buques mercantes de transporte abanderados en el exterior supera al que navega bajo pabellón nacional, tras perder el español 19 unidades.
Ante estos datos se multiplican las voces que reclaman una reforma del Registro Especial de Buques de Canarias (REC) con el propósito de mejorar la competitividad de la flota. Frente a esta petición, Gustavo Santana asegura que los cambios en el registro están contemplados en la Estrategia Marítima Nacional y reconoce que se trata de “un hecho preocupante que desde hace años esté bajando el número de buques inscritos bajo el pabellón español”. Antes de tomar una decisión, aboga por estudiar y analizar lo que ha sucedido para llegar a esta situación. “Debemos revisar el reglamento general de ordenación marítima, el reconocimiento de los buques por parte de las organizaciones autorizadas, los certificados digitales”…
A pesar de que todavía no se ha llevado a cabo este análisis, Santana admite que “tenemos una tarea ardua, pero ya hemos identificado algunos ejes de mejora, como fomentar el empleo naval a través de agilizar aspectos vinculados a la llegada de marinos extranjeros no comunitarios a nuestras flotas”. En este sentido, precisa que “agilizaremos administrativamente la contratación en origen para dinamizar las inscripciones al Registro Especial de Buques de Canarias”. De hecho, considera que “los permisos laborales y la flexibilización de los contratos de trabajo son los elementos que nos ayudarán en este proceso”. Por eso, explica que ya se han producido los primeros contactos para desencallar la reforma a través de la interlocución con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Pese a aceptar que es necesaria una nueva estrategia que propicie el incremento de la cifra de arqueo de los buques de bandera española, descarta cambios en el plano fiscal. “No queremos ser un registro de conveniencia, sino uno basado en la calidad”. Santana apunta que la vía laboral es la que se ha de desarrollar, ya que desde el punto de vista empresarial, las reducciones del 90% en el Impuesto de Sociedades y en la cuota de la Seguridad Social y bonificaciones del 50% en el IRPF desaconsejan nuevas medidas similares. El diagnóstico sobre el descenso del número de embarcaciones que forman parte del Registro Especial de Canarias (REC) se sustenta en elementos como la falta de tripulaciones, las dificultades para el enrole de marinos extracomunitarios en buques nacionales o las ventajas ligadas a la inscripción de nuevas construcciones en otros registros de la Unión Europea.
El papel del mar en la estrategia marítima
Además de la descarbonización del transporte, marcada por las directrices del Pacto Verde Europeo, manifestado en reglamentos y normativas como el ‘Fit for 55’ o la inclusión del transporte marítimo en el sistema de derechos de emisión a través de los ETS, Gustavo Santana refleja la importancia de llevar a cabo un trabajo preventivo en diferentes ámbitos. “Tenemos retos, que se pueden transformar en oportunidades, si somos capaces de preparar las cadenas logísticas, electrificar las infraestructuras, como pueden ser los puertos, y consolidar la náutica de recreo”. En relación a este último ámbito, recuerda que un 13% del Producto Interior Bruto (PIB) de la economía española procede del turismo. “Muchas de las actividades turísticas están relacionadas con el ámbito costero y una de las patas esenciales para desarrollarlo es la náutica de recreo, una industria y un tejido formado esencialmente por pymes”.
En el contexto del impulso para una Estrategia Marítima Nacional, anunciada hace pocos días por el ministro de Transportes, Óscar Puente, durante la entrevista, Gustavo Santana reafirma “la contribución del transporte al comercio y exterior, su papel esencial en la descarbonización, su carácter de interés general y de cohesión territorial, especialmente en las zonas extrapeninsulares y la importancia de la construcción naval”. Además, el director general de Marina Mercante añade aspectos como las aportaciones al medio ambiente que puede aportar la energía eólica flotante o el impulso normativo que generarán los planes de ordenación del espacio marítimo.
La Estrategia Marítima Nacional contempla implantar un marco normativo e institucional que permita que las industrias marítimas españolas crezcan y España aproveche todo el potencial de generación de empleo, tecnología y conocimiento. Así, el ministerio prevé como una medida prioritaria el garantizar la seguridad en el transporte, asegurar la prestación de los servicios públicos de salvamento de la vida humana en la mar y la lucha contra la contaminación del medio marino y velar por el cumplimiento de los derechos de los pasajeros.

Los efectos de los conflictos bélicos
En la actualidad, el sector del transporte marítimo se está viendo afectado por la situación geoestratégica, marcada por el conflicto bélico entre Israel y Palestina y los ataques hutís a los buques que navegan por el Mar Rojo. “El conflicto ha ido escalando y la factura la sufriremos a nivel global”. En relación a las posibles consecuencias, Santana recuerda que “igual que se modificaron las cadenas de suministro tras el incidente del barco ‘Even Given’ en el Canal de Suez, ahora el hecho de que las distancias de navegación sean más grandes, el incremento de los fletes y la necesidad de mayor de carga de los buques disminuirán la oferta y dibujará un escenario totalmente distinto”. Desde otra óptica, el director general de Marina Mercante, repasa algunos beneficios indirectos de la guerra de Gaza. “En algunos puertos, como el de Las Palmas, se ha incrementado la actividad de bunkering, al tratarse del primer punto de transbordo de combustible existente en la navegación norte-sur”.
Para Santana, la pandemia de la Covid-19 ha sido un punto de inflexión en el funcionamiento de las cadenas de suministro globales. “Se ha acrecentado la tendencia a buscar puntos de suministro más cercanos, disponer de stocks para evitar el desabastecimiento o el cambio de las rutas marítimas. Estos movimientos no dejan de ser una nueva constatación de la relevancia del tráfico marítimo internacional para el comercio”.
Avances en la norma de los buques autónomos
Está previsto que en 2025, la Organización Marítima Internacional (OMI) cree un código recomendatorio para buques autónomos, a la espera de publicar la versión obligatoria previsiblemente en 2028. La iniciativa forma parte de la voluntad de la OMI, que se inició hace ya tres años, para establecer el código Marine Autonomus Surface Ship (MASS). Al respecto, Gustavo Santana destaca el papel relevante de España en foros internacionales como la EMSA, de la que es vicepresidente Benito Núñez, o la propia OMI, en la que Víctor Jiménez es presidente de su Consejo. “Estamos participando activamente en los grupos de trabajo sobre la reglamentación de los buques autónomos, analizando aspectos como los automatismos y las comunicaciones y la verdad es que es un tema de plena efervescencia”.
Aun así, Marina Mercante no se atreve a concretar fechas para que entreguen en funcionamiento los barcos autónomos. “Falta producción normativa y una cierta normalización en conceptos como la seguridad marítima y la navegación”.
Impuesto específico a la náutica de recreo
Desde hace tiempo, desde el sector de la náutica de recreo se señala la necesidad de eliminar o reformar el Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte’ (Iedmt), más conocido como ‘Impuesto de Matriculación’. Se trata de un tributo sobre embarcaciones y buques de recreo, aplicado única y exclusivamente en España, que consiste en el 12% de su valor y que, añadido al tipo general del 21% de IVA, representa una carga tributaria del 33%, la fiscalidad indirecta más alta del mundo. Esta medida, denuncian reiteradamente desde la industria, frena y lastra la competitividad del sector.
Gustavo Santana reconoce que, pesar de llevar pocas semanas al frente de la Dirección General de la Marina Mercante, ya ha solicitado una reunión con el Ministerio de Hacienda, órgano al que le compete la resolución, para desencallar el proceso.
Conflicto laboral en Salvamento Marítimo
Uno de los primeros problemas que se ha encontrado Santana al frente de la dirección general ha sido el conflicto laboral con los controladores marítimos de Salvamento Marítimo (Sasemar). Al respecto, indica que “mi voluntad, después de haber recibido una carta de los sindicatos, es escuchar a las partes y tratar de llegar a un acuerdo”. En la misiva, los sindicatos del servicio de Salvamento Marítimo (Sasemar) solicitaron su mediación tras el conflicto laboral originado en el colectivo que, según los representantes de los trabajadores, pone en riesgo el sistema de guardias, que permite dar una cobertura de 24 horas al día y 365 días al año en tareas de seguridad y la lucha contra la contaminación. Tras el comunicado, fuentes de Sasemar han indicado su voluntad de diálogo, recordando que la organización de turnos de controladores debe cumplir con las sentencias judiciales.


